Alfaro y el ‘petate del muerto’

Ante integrantes de la Cámara Regional de la Industria de la Transformación, Enrique Alfaro Ramírez, repitió el guion de cuando fue presidente municipal de Tlajomulco y Guadalajara:

“Dejo mi compromiso. No va a haber impunidad. Tengo ya una lista, una relación con elementos de prueba para que cuando menos unos 20 (funcionarios) que ya traemos identificados van a acabar en la cárcel. Así de claro, porque si no, no hay combate a la corrupción y es puro cuento”.

Alfaro Ramírez también les dijo: “Hoy tenemos una nueva oportunidad de que esa historia de impunidad cambie, y yo voy a actuar con todo lo que esté en mi alcance para que los que han saqueado el estado paguen las consecuencias de sus actos…”.

El discurso de combate a la corrupción y en contra de la impunidad es el mismo que Enrique Alfaro recetó como alcalde de Tlajomulco y de Guadalajara, pero en ninguno de los dos casos ex funcionarios de las dos administraciones que le antecedieron fueron detenidos y sentenciados, pese a que dijo tener pruebas que terminarían por enviar a la cárcel a los presuntos responsables. Igual que como lo declara ahora.

Al asumir la alcaldía de Tlajomulco, Alfaro anunció que recibió un municipio “en bancarrota” y destrozado.

El 12 de febrero de 2010, Alfaro anunció una denuncia penal en contra del ex alcalde de Tlajomulco Antonio Tatengo por peculado –desvío de 70 millones de pesos–. Dijo ante los reporteros: “Son irregularidades, uso indebido de recursos públicos… Es una documentación grave, es bastante dinero, es un asunto que no tiene margen de interpretación: es simplemente peculado”. (El Informador).

El 9 de mayo de 2011, Alfaro anunció denuncia penal contra Tatengo por adeudo de 177 millones de pesos que le fincó la Auditoría Superior como cargos en la cuenta pública de 2008. Dijo ante los reporteros: “El PAN sabe que es un ladrón y simplemente nadie ha metido las manos para defenderlo, porque hay cosas que son indefendibles”. (El Informador).

Entre febrero y noviembre de 2010, Alfaro presentó ante la Procuraduría del estado ocho denuncias contra el gobierno de Tatengo por delitos que alcanzaban casi 500 millones de pesos.

A finales de 2011, el juez Sexto de Distrito en Materia Penal, Francisco Martín Hernández Zaragoza, absolvió a Tatengo de la desaparición de los 177 millones de pesos, y sobre la denuncia por peculado nunca más se supo nada, ni en los gobiernos siguientes de Ismael del Toro y de Alberto Uribe.

Al asumir la alcaldía de Guadalajara, en su mensaje en el salón de cabildo, Enrique Alfaro se quejó ante sus invitados de que recibió una Guadalajara en desastre y “en bancarrota”, que la corrupción estuvo a la orden del día y que iba a ir en contra de los responsables.

Horas después, en la Plaza de la Liberación, dijo: “¿Cómo permitimos que un puñado de funcionarios, políticos, empresarios y magistrados corruptos impusieran el interés privado por encima del público…?”. Luego reveló que en el proceso de entrega-recepción encontró un desfalco “alarmante” de “cientos de millones de pesos”. Agregó: “Es una vergüenza lo que me he encontrado ahí (…). Acá son unos ladrones, vivales, cínicos, queriendo desfalcar a la ciudad (…). A ellos los vamos a evidenciar”. (Proceso 09/09/2015).

El 30 de noviembre de 2016, Alfaro anunció la presentación de denuncias por el sobregiro del presupuesto municipal por más de 170 millones de pesos por parte del gobierno de Ramiro Hernández. “Hay pruebas”, dijo en aquella ocasión.

¿Y qué pasó con estos escandalosos supuestos casos de corrupción en Tlajomulco y Guadalajara que según Alfaro comprobó al llegar al gobierno de ambos municipios? Absolutamente nada.

Hoy Alfaro receta el mismo discurso contra la corrupción, pero ya nadie o pocos le creyeron aquello del petate del muerto.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I