Pega la inseguridad a locatarios y peatones

Con cuidado. Las partes inconclusas arriesgan a los transeúntes. (Foto: Daniela Rodríguez)

Que para abril, para mediados de año o hasta el que viene. Ésas son las respuestas que han recibido los locatarios de la zona del Paseo Alcalde, lugar que aún sigue con la suma de cierres viales y caos por las aún inconclusas obras; mientras tanto, el olvido y la constante inseguridad es a lo único que pueden aspirar los comerciantes y transeúntes.

Mangueras, polvo y hoyos es el paisaje que se tiene por todo el lugar, donde, por cierto, cualquiera que desee pasar necesitará de todas sus habilidades y destrezas para brincar y caminar, pues a cada paso es normal toparse con tablas mal puestas o medidas inseguras que ponen en riesgo a los visitantes.

De igual forma, los locatarios que rodean la zona, o al menos los que quedan, pues por mayoría decidió cerrar ante el rotundo fracaso de ventas por las condiciones del lugar, protestan ante la actual situación que tan sólo les ha traído problemas.

Un negocio fotográfico ubicado casi al cruce con la calle de San Felipe y que tiene más de 50 años en las instalaciones también se ha visto afectado; incluso, Humberto González, dueño del mismo, señaló haber sido víctima de un intento de asalto.

“Nos está yendo pésimo a los pocos que quedamos, sobre todo porque la obras han sido muy prolongadas y no se les ve mucha utilidad. Nos han bajado las ventas como a 50 por ciento. Ya se les dio un escrito a las autoridades, pero no hacen caso, para ellos somos los que menos contamos; y de hecho la seguridad está pésima, pues de recién que se levantó esto nos quisieron robar”.

Las incomodidades han obligado a muchos establecimientos a tener que cerrar, como es el caso de varios negocios de conveniencia, pues varios atienden al público desde una ventana.

“Desde que abrieron esta parte, los clientes bajaron y ya no se vende lo mismo que antes. Yo creo que bajó en 40 por ciento; además, aquí a la vuelta hay muchos asaltos”, dijo Diana Zavala, empleada del lugar.

Por otro lado, Livier Gómez, encargada de un negocio de productos de belleza, comentó que sólo abren por mantener el lugar, pero las ventas son prácticamente nulas; además, la delincuencia las ha hecho tener que cerrar a las 20 horas para no ser víctimas. “Vienen las patrullas de vez en cuando en la mañana y de ahí, ya no se aparecen. Nos tienen olvidados”.

Sin embargo, así como los locatarios se quejan del estado del lugar, las personas que por ahí transitan dijeron sentirse inseguras al pasar por la zona, pues aseguraron que no saben si caminar con precaución para no caerse o cuidarse de los delincuentes que están al acecho todo el día.

Alejandrina León, quien pasaba por el lugar con su familia, contó haber sido asaltada en la parada del camión hace algunos días y dijo que por eso le robaron la tranquilidad de caminar por las calles.

“Espero que pronto terminen la construcción y que quede bonito, pero mientras tanto uno tiene que cuidarse y más yo, que no tengo otra vía de camino”.

JJ/I