Chivas ya está en el Mundial de Clubes

(Foto: Imago7)

Eran solo 90 minutos la distancia para llegar al mundial de clubes. Tan cerca y tan lejos. De haber acariciado la posibilidad se prolongó de una manera angustiante en la que en el último minuto reglamentario Delgado pudo liquidar al Rebaño. Lamentaría aquella falla que fue lapidaria en los penaltis donde Chivas fue implacable con Alanís, Godínez, Pulido y Zaldívar, mientras que los villanos por Toronto fueron Osorio y Bradley para el marcador de 4-2 en la tanda de penales.

Al minuto 18 ese trofeo de la Liga de Campeones de Concacaf se apreciaba más alcanzable. El inmueble rojiblanco con más de 40 mil aficionados era una locura. Matías Almeyda y su cuerpo técnico junto con toda la banca festejaban, y en la cancha Orbelín Pineda celebraba un gol de antología en el que venció a Bono en un mano a mano tocando suave el balón a su salida pero que tenía la mitad de derechos registrados de Rodolfo Pizarro. Era el 1-0 que se agregaba al 2-1 global del partido de Ida con lo cual Toronto se obligaba a anotar dos goles para orillar el juego a la serie de penaltis.

Pero ya lo había advertido el timonel Greg Vanney, en caso de que el Rebaño se pusiera adelante no perderían el orden ni se saldrían de la planificación del trámite.

Hasta antes del gol de Pineda el partido lucía parejo con un Guadalajara más volcado por las bandas con Pizarro y Brizuela avanzando a gran velocidad, mientras que Toronto más cauteloso apostaba a un desprendimiento de Altidore, y alguna genialidad de Sebastián Giovinco, quien estaba asfixiado por la marca de Michael Pérez.

Llegó el minuto 18 con el pase filtrado de Pizarro a Orbelín para hacer estallar las redes y el estadio, pero Toronto ya estaba listo para un escenario tan comprometido.

Al 24´ un error de comunicación entre Cota y uno de sus defensas generó el rechace hacia Hasler, quien le puso el esférico a Altidore y disparó a gol para el 1-1.

El enfriamiento vendría al 43 cuando justo después de que Giovinco fuera amonestado por reclamar la marca de Pérez, el propio italiano venció al medio de contención y aprovechó que Cota regaló su poste derecho para enviar el balón al rincón que escribía el 1-1.

Quedaban 45 minutos rumbo al mundial, y Chivas se quedaría después sin Pérez por tanto esfuerzo en la batalla por perseguir a Giovinco.

Chivas intentó resolver el juego para no definir el juego en penaltis, Toronto igual, y el encuentro se transformó en un ida y vuelta cardiaco y vibrante en el que los porteros se convirtieron en factor y hasta los postes. Pero la sentencia era definir en penaltis en donde Chivas no tendría piedad y estaba determinado a ganar por alcanzar el sueño del mundial de clubes.

Matías Almeyda aún está lejos de alcanzar a Javier de la Torre como el técnico más ganador de Chivas, pero al ganar su quinta final de siete disputadas, está considerado entre los grandes símbolos de la historia rojiblanca.

JJ