Alfaro, AMLO, Kumamoto: contienda entre ‘marcas’

La publicación de una encuesta en el periódico Mural vino a disipar un poco la abulia que los jaliscienses han manifestado hacia la contienda electoral en el estado. En contraste con la atención con que se siguen las elecciones para la Presidencia, los procesos locales transcurren sin sobresaltos, en una aparente tranquilidad, como si se tratara de una cuestión de trámite solamente. La polarización que se observa en la instancia nacional no se reproduce en el estado.

En sustancia, la encuesta de Mural ratifica las anteriores mediciones realizadas por Polimetrix y difundidas por El Semanario. Y sus resultados pronostican profundas modificaciones en el escenario político de la entidad. Veamos:

1. De acuerdo con los estudios, la distribución del poder entre las fuerzas partidarias en el estado sufrirá una transformación radical. Si las elecciones de 2015 significaron la virtual desaparición del PAN en el estado, el proceso actual pronostica un destino similar al PRI. En síntesis, en el nuevo espacio político, el partido Movimiento Ciudadano y Morena asumirán un papel dominante, tanto en los espacios de gobierno Ejecutivo, como en el Legislativo. La presencia del PRI y PAN será marginal o casi nula. Los otros institutos políticos –PRD, Panal y PVEM– prácticamente desaparecerán.

2. Se advierte que en el estado, más que los logos partidarios, que contribuyen a sepultar las aspiraciones de los candidatos del PRI y del PAN, la disputa se concentrará, como el mismo diario lo señala, en torno a las marcas políticas. Y aquí se distinguen claramente tres marcas. La marca Alfaro, que aunque no presenta las características que tuvo en 2015 sigue vigente en amplios sectores del electorado; la marca AMLO, cuya penetración en el ánimo de los jaliscienses ha sorprendido a propios y extraños, y por último, pero no menos importante, la marca Kumamoto, que llegó para quedarse.

3. El efecto de arrastre de estas marcas es evidente en los resultados de la encuesta. El crecimiento de Carlos Lomelí que aparece con 20 por ciento de la intención del voto es producto del efecto AMLO que encabeza las preferencias de los jaliscienses a la Presidencia con 44 por ciento. El mismo efecto se advierte respecto a las candidaturas al Senado y diputados de la coalición Juntos Haremos Historia, que las ubican en tercer y segundo sitio, con 21 y 18 por ciento, respectivamente.

4. En el caso de Alfaro, resulta obvio que su marca le alcanza para tener una ventaja que se antoja definitiva para conquistar la gubernatura. Su efecto de arrastre se evidencia en el 34 por ciento que los candidatos al Senado de Por México al Frente obtienen, a pesar de que 61 por ciento de los entrevistados dijeron no conocerlos. En el caso de los diputados, la disputa entre el arrastre de AMLO y Alfaro es más cerrada, pues solamente son cuatro puntos –22 a 18 por ciento– la ventaja de MC sobre Morena. Empero no se advierte que la marca Alfaro abone sustancialmente al candidato presidencial del Frente. No se advierte transferencia en ese sentido, lo que indica que respecto a la Presidencia los jaliscienses se han decantado por un voto diferenciado.

5. Si algo diferencia el proceso de Jalisco del resto de la República se debe a la presencia de Wikipolítica y las candidaturas independientes que impulsa. El desempeño de Pedro Kumamoto como diputado del distrito 10 en el Congreso local se tradujo en la marca de “buen diputado”. Por ello, no extraña que en compañía de Juanita Delgado aparezca con 28 por ciento en segundo lugar. Pero con un índice de conocimiento y aprobación que supera ampliamente a los otros candidatos. El efecto Kuma existe y, muy probablemente, se dejará ver en las nueve candidaturas al Congreso local y las tres al nacional que son impulsadas por los wikis.

@fracegon

JJ/I