Un intenso y cultural CUCEI

BUENOS DÍAS. Desde temprano se nota el mar de alumnos que llegan al Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías. (Foto: Alfonso Hernández)

Las puertas y aulas del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), de la Universidad de Guadalajara (UdeG) se abren desde temprana hora para que alumnos puedan dar inicio a un día de clases más; se nota, pues el centro es un mar de universitarios.

Son las 10:30 de la mañana y desde afuera comienza a verse la afluencia de estudiantes, quienes llevan en las manos su credencial para mostrarla al guardia de la puerta, seguida de una amable y dormida sonrisa.

Al interior se puede ver mucha gente reunida al fondo, para ser más precisos, en el edifico E, pues según lo que se escucha el CUCEI está en su semana cultural, por lo que hasta aquel que no es muy bueno con la situación prepara su mejor trabajo.

Dibujos, tejidos, manualidades varias, canto y baile, son algunas de las categorías que aquí se presentan, así que no hay excusa alguna para que alguno no participe y que por cierto, si ya le pega lo institucional, puede adquirir algún producto oficial de la universidad o refrescarse con las muestras de suero que se tienen a un lado.

En el auditorio Matute Remus preparan bocinas y adornan la explanada en la que a las 13 horas arrancará una prueba de lo que los ingenieros pueden dar. Al pie de la explanada ya hay dos sentados, quienes con guitarra en mano ensayan su número musical mientras su público que está en pleno desayuno les aplaude el ameno rato.

La biblioteca también forma parte especial de los festejos de esta semana, por lo que la sala que se encuentra a mano izquierda de la entrada está repleta de caballetes que muestran las obras más preciadas de los que decidieron pintar, pues quién dijo que un químico farmacobiólogo o físico no podían tener sus dotes artísticos.

A pesar del desastre que se tiene afuera y de la hora que es, la biblioteca está a más de 80 por ciento de su capacidad; mesas y sillones ocupados por estudiantes que hacen sus trabajos leen algún libro o simplemente toman la siesta del día. Las caras de cansancio y estrés son el recibimiento a este lugar.

Pilas de libros, computadoras y cajas de herramientas son los materiales que esperan en las mesas a sus dueños para dar inicio al ritual del estudio en silencio, pues está prohibido armar un escándalo.

En la parte superior de la biblioteca se encuentra el área de idiomas en la que los alumnos trabajan en las computadoras y pueden encontrar material diverso. Algunas frases y banderas en distintos idiomas adornan la sala, al igual que las voces de los que practican o los que simplemente prefieren aprender con una película.

Afuera de la sala hay un pizarrón en el que se leen los inicios de los cursos de idioma, Toelf o los de verano para quienes quieren adelantar su aprendizaje.

Los pasillos son el área perfecta del paso apresurado para llegar a tiempo a clase, mientras que el área de comida es el descanso de muchos; además de que los jugos naturales, botellas de agua, sándwiches y cafés desfilan de entre las mesas de la zona.

INSPIRACIÓN. La biblioteca es la más visitada estos días pues alberga obras de arte elaboradas por el alumnado.

Sin embargo, no todo es felicidad, pues hay alumnos que están en las aulas o en los laboratorios del campus, tal es el caso del laboratorio de análisis clínicos que está ocupado por decenas de jóvenes que visten batas blancas.

A su interior, se puede ver cómo están en una práctica de muestras de sangre. Hay seis grupos en las mesas; unos simulan ser el paciente y otros el encargado.

“¡Buenos días! Mi nombre es Dalia y te voy a tomar muestra de sangre”. Esas eran las palabras con las que iniciaban el cometido para después llenar los tubos de muestra. Muchos disfrutaban de las prácticas pero otros, no podían ocultar su cara de preocupación.

Su nacimiento

El CUCEI fue creado en 1994 con base en las antiguas facultades de Ciencias, Ciencias Químicas, Informática y Computación e Ingenierías; además de los Institutos de Madera, Celulosa y Papel; Astronomía y Meteorología (IAM) y la Dirección de Vinculación y Transferencia de Tecnología, de la UdeG. En la actualidad es uno de los centros temáticos de la Red Universitaria de Jalisco.

El centro universitario cuenta con alrededor de 7.8 hectáreas de extensión, las cuales albergan 22 edificios dedicados a la docencia y la investigación, conformado por 265 aulas, 133 laboratorios, 10 talleres, cuatro auditorios y dos edificios de aulas de cómputo.

La biblioteca de este centro universitario es conocida como Centro Integral de Documentación (CID). Ofrece la posibilidad de consultar libros de materias como electrónica, computación, programación, informática, física, química, matemáticas, sociales, literatura, dibujo asistido así como libros técnicos y de aplicación, en español o inglés.

Al fundarse en su época moderna la Universidad de Guadalajara en 1925, el Observatorio Astronómico, Meteorológico y Sismológico del estado se incorporó a ella como su primera dependencia dedicada esencialmente a la investigación científica y aunque ésta era su principal actividad, lo que sobresale en estos 76 años de labores continuas son las actividades de enseñanza y divulgación.

JJ/I