Debate o el rival más débil

No hay que ser adivino para saber que Enrique Alfaro Ramírez será el centro de los ataques y del golpeteo por parte de sus adversarios el domingo durante el primer debate entre candidatos a la gubernatura organizado por el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC), cuyo formato será el mismo que el utilizado en el debate entre las candidatas a diputadas plurinominales.

Tampoco necesitamos tener una bola de cristal para pronosticar que el candidato de su partido Movimiento Ciudadano al gobierno estatal, como él mismo lo advirtió, contestará todos y cada uno de los ataques o cuestionamientos que recibirá, tal y como ya lo hizo en un debate previo realizado esta semana ante estudiantes universitarios.

La duda es si sus respuestas o defensa serán con la contundencia necesaria y exigida como para hacer quedar mal a su atacante o si se enredará como para dejar dudas e insatisfacción entre la ciudadanía que le provoque perder puntos que hoy tiene a su favor o el no sumar la de los no pocos indecisos que hoy aún no saben por quién votar.

Las respuestas y defensa de Alfaro Ramírez deben de ir más allá de la estridencia con la que está acostumbrado a expresarse.

En este mismo debate, la incógnita es quién será el primero en tirarle el golpe a Carlos Lomelí Bolaños en torno a las últimas informaciones que se han hecho públicas sobre sus propiedades y que le revive un tema en el que se le ha involucrado, incluso en investigaciones realizadas en los Estados Unidos respecto a sus actividades y propiedades en las que estarían involucrados oscuros personajes. Y si habrá algunos candidatos más que no dejen morir el tema en un primer debate que puede marcar una tendencia con rumbo al primero de julio.

Tampoco hay duda que este primer debate estatal será un símil del que llevaron a cabo los candidatos presidenciales, donde el puntero será el blanco de todos sus adversarios, mientras quienes ocupan el segundo y tercer lugar harán lo posible por no ampliar la diferencia que los separa entre ellos, pero particularmente frente a quien va en primer lugar. El resto de los candidatos tendrán un papel testimonial, aunque de entre éstos últimos alguno puede dar la sorpresa o ser la estrella de la noche, sin que ello indique que puede convertirse en una amenaza para quienes ocupan los tres primeros lugares.

¿Quién de los cuatro candidatos que no se pelean los tres primeros lugares puede dar la sorpresa o el campanazo en este debate? De entrada, no hay que perder de vista a la única mujer en la contienda, Martha Rosa Araiza Soltero, candidata del partido Nueva Alianza, quien al parecer está decidida a lograr que se hable más de ella en esta campaña y el debate se presenta como el mejor escenario para lograrlo.

Tampoco hay que ignorar el papel que está obligado a jugar el candidato del Partido Verde Ecologista, Salvador Cosío Gaona, quien ya tiene mucho camino andado en esto de la política y quien, la verdad, no tiene nada que perder y sí mucho que ganar si logra hacer un papel decoroso en este encuentro.

Por otro lado, la atención estará puesta en los otros dos candidatos: Miguel Ángel Martínez Espinoza, del PAN, y Carlos Orozco Santillán, del PRD, porque no obstante que no hay alianza en la elección a gobernador, el hecho de que sus partidos formen parte del Frente por México abre la sospecha de si serán capaces de mostrarse como verdaderos adversarios de Enrique Alfaro o jugarán el papel de meros escuderos; o sea, cuestionarlo como el adversario a vencer que es o darle pases que el naranja pueda evadir con facilidad.

Por último, Miguel Castro está obligado a demostrar que no es el rival más débil de los tres que encabezan la contienda, y que puede sortear el peso negativo de su partido.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I