Debate: Alfaro 'vs' Lomelí

Si algo tenemos que destacar del debate entre candidatos a la gubernatura celebrado ayer fue el ajuste de cuentas entre Enrique Alfaro Ramírez y Carlos Lomelí Bolaños y un enfrentamiento real entre quien va como puntero en las encuestas y quien viene creciendo en la preferencia electoral.

Quien quedó relegado fue el abanderado del PRI, Miguel Castro Reynoso, quien no obstante haber planteado buenas propuestas a concretar en caso de ganar las elecciones, quedó opacado por el duelo de acusaciones y denuncias entre los viejos aliados, Alfaro y Lomelí, quienes no tuvieron empacho alguno en sacarse sus trapitos al sol.

Y en este pleito de ex compañeros, quien salió con ventaja fue Enrique Alfaro al advertir –¿o amenazar?– a Carlos Lomelí que hará públicos los detalles de un contrato por 500 millones de pesos, sin concursar, que su empresa signó con el Instituto de Pensiones del Estado en el que hay elementos, destacó, para presentar denuncias penales en su contra.

De todos los señalamientos, acusaciones y denuncias que sus adversarios le lanzaron a Lomelí Bolaños, ésta fue la única a la que no respondió, sobre la que guardó sepulcral silencio, y lo que nos lleva a esperar a que Alfaro cumpla con lo que ahí denunció mostrando una USB que contendría toda la información que aún no sabemos qué tan letal sea para el candidato lopezobradorista.

Incluso, creo no equivocarme al decir que fue Lomelí Bolaños el más atacado por todos sus adversarios, particularmente con las últimas informaciones difundidas en los medios de comunicación sobre sus propiedades, edificios y predios, cuando se creía que el blanco favorito sería Alfaro Ramírez.

Salvo la expectativa generada por el emecista sobre ese contrato entre Lomelí y Pensiones, ninguno de los demás golpes lanzados entre unos y otros fueron contundentes como para creer que provocará modificaciones en las posiciones que hoy ocupan en las encuestas; si acaso, habrá que ver si se registra algún movimiento entre el segundo y tercer lugar.

Más que ofrecernos un debate con propuestas de contraste, lo que nos dieron los candidatos fue un show sobre antecedentes penales, sobre traiciones, sobre quién tiene la cola más larga, sobre cuántos PRI existen ante los antecedentes políticos de la mayoría de los debatientes. ¿O alguien recuerda alguna propuesta de gobierno planteada por cualquiera de ellos? Y lo peor: lo que plantearon fue como una cartita a Santa Claus, como si lograrlo dependiera únicamente de quien llegue a la gubernatura. Bien se los dijo el candidato del Verde Ecologista, Salvador Cosío Gaona: son candidatos a la gubernatura, no a la Presidencia de la República.

Y en este sentido, uno de los temas al que más se refirieron los candidatos fue el de la movilidad, en el que prometieron desde las líneas 4 y 5 del Tren Ligero hasta tranvías y quién sabe cuántas cosas más sin revelar de dónde obtendrán los millonarios recursos que se necesitan para dichas obras y a las que difícilmente podrá hacer frente el gobierno estatal sin la intervención del federal.

Bueno, hasta hubo un candidato –Carlos Orozco Santillán– que se pronunció porque el pasaje del transporte urbano cueste… ¡5 pesos!

Difícilmente todos quedaremos satisfechos con estos debates –siempre les encontraremos prietitos–, pero creo que en éste los candidatos antepusieron las descalificaciones, reitero, a las propuestas, quizás preocupados más porque no se quede en la mente del electorado la mala fama de lo que ahí se les dijo. ¿O usted haga memoria y dígase a sí mismo qué propuesta trascendente y de importancia recuerda en los tres temas designados para este primer encuentro?

La verdad fue un buen show que, como dijo la candidata de Nueva Alianza, Martha Rosa Araiza, nos divirtió a todos.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I