La web va a seguir revolucionando

AVANCE TECNOLÓGICO. En un futuro habrá una brecha generacional entre quienes conocían un Internet humano y aquellos donde las personas sólo son jugadores. (Foto: Especial)

Hace unas cuantas décadas nadie imaginaba el impacto que Internet tendría en la humanidad, facilitando los procesos cotidianos, acercando países y culturas, y reinventando la comunicación entre las personas.

Hoy, antes de dormir y al despertar, la primera acción de las personas es mirar el celular que permite desde cualquier lugar leer las noticias, realizar compras, saber lo que hacen amigos y familiares, escuchar la música de moda, ver una serie o película, así como coordinar las tareas del trabajo o la escuela, entre muchas más.

El Internet de las Cosas (IoT, por sus siglas en inglés) también llega para hacer inteligentes a los objetos y así, por ejemplo, en casa el refrigerador no sólo servirá para enfriar, sino también hará las compras; los coches no sólo transportarán, sino que avisarán si necesitan una reparación.

Antes, el término Internet se limitaba a la navegación que los usuarios realizaban en las páginas, sin embargo, conforme avanza la tecnología este concepto se amplía porque conecta todas las cosas que forman parte de la vida diaria.

IoT, la otra parte de la era digital

Aunque Internet se volvió popular y empezó a acelerar su desarrollo a mediados de los años 90 del siglo pasado, tiene antecedentes desde los 60, refirió Baltazar Rodríguez, evangelizador tecnológico de IBM.

En entrevista con Notimex, resaltó que esta herramienta cambió la forma de vida de las personas al pasar de un mundo en donde eran sólo consumidores pasivos a un mundo donde ahora son proveedores de una gran cantidad de cosas.

“Pasamos de ser un mundo centralizado a uno más distribuido. En el momento que tienes el Internet y se empieza a abaratar el costo y se ponen al alcance de las personas, la cantidad de opciones se empiezan a multiplicar; hay menos concentraciones de los poderes antiguos y cada vez más jugadores repartiéndose ese mercado entre todos ellos”, apuntó.

En el marco del Día del Internet que se conmemora hoy 17 de mayo, el especialista destacó que actualmente los seres humanos dominan la red al ser usuarios y proveedores de contenido. Sin embargo, poco a poco este escenario va cambiando y se suman los dispositivos como jugadores.

Por ejemplo, un celular inteligente, sin que el usuario le dé instrucciones, recopila y envía información sobre la ubicación, la velocidad de movimiento, actividades realizadas, así como lugares y número de veces visitados.

Rodríguez dijo que, así como hoy es notable una brecha generacional entre las personas que nacieron sin Internet y los que no conocen el mundo sin él, en un futuro habrá una brecha generacional entre quienes conocían un Internet humano y aquellos donde las personas sólo son jugadores.

Los retos

Aunque pasaron dos décadas desde que se popularizó su uso, es una herramienta nueva y por lo tanto surgen escenarios nuevos como el tema de privacidad de datos y ciberseguridad, consideró Enrique Culebro Karam, presidente de la Asociación de Internet.

En ese sentido los usuarios tienen que aprender a cuidar y usar mejor estas herramientas porque no todo es ley. Hay situaciones que están relacionadas con una buena educación digital que empieza en casa, refirió.

De acuerdo con el estudio presentado por la Asociación el año pasado, en México se reportaron más de 70 millones de personas conectadas, lo que representa más de 60 por ciento de la población, una cifra que se prevé siga en aumento en los próximos años.

Es así como en los próximos cinco años habrá un crecimiento importante de mexicanos conectados a la red y esto, en muchos casos, por un mayor acceso a la telefonía móvil, la baja en los precios de planes de datos, así como el acceso en sitios públicos, señaló Culebro Karam.

Por su parte, Héctor Miranda, especialista en ciberseguridad de Mer Group señaló que el tema de la protección de datos es un reto más humano que tecnológico, pues son las personas quienes deciden a quién otorgan su información personal, así como lo que publican en los distintos canales.

“La ciberseguridad es un reto de conciencia, de conocimiento; es un reto donde la gente tenga la certeza de que lo que va a compartir no corre ningún riesgo o que, al menos, está bajo control”, destacó.

Héctor Miranda señaló que en México se avanza en muchos temas, pero la ciberseguridad apenas despierta y esto se debe principalmente a que el mexicano es demasiado confiado.

Panorama nacional

En México, 71.3 millones de personas de seis años o más usa Internet, lo que representa 63.9 por ciento de la población, frente a 36.1 por ciento de las que no lo utilizan, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

Dicha cifra significa un avance de 4.4 por ciento respecto a los datos de 2016.

El organismo precisó que existen 14.7 millones de hogares que disponen de conexión a Internet.

Con base en la encuesta, el manejo de la red está relacionado al nivel de estudios, por lo que la encuesta arrojó que, a mayor nivel de escolaridad, mayor uso de Internet.

Explicó que de aquellos que cuentan con estudios de nivel superior (licenciatura o posgrado), sólo 5.5 por ciento no accede a la red; mientras que los que tienen estudios de nivel medio superior (preparatoria o equivalente) representan 12.9 por ciento y entre los que cuentan con estudios de nivel básico (primaria o secundaria), la cifra aumenta a un 47.3 por ciento.

En 2017, las principales actividades realizadas en Internet fueron obtener información (96.9 por ciento), entretenimiento (91.4 por ciento), para comunicarse (90 por ciento), acceder a contenidos audiovisuales y acceder a redes sociales (78.1 y 76.6 por ciento, respectivamente). Notimex

"Es así como mañana nosotros vamos a ser solamente uno de los actores en el campo de Internet, porque los dispositivos están formando un ecosistema social con mecanismos como inteligencia artificial, lenguaje máquina o blockchain”
Enrique Culebro Karam, presidente de la Asociación de Internet

“En México tenemos que desarrollar no una cultura de desconfiar, pero sí una cultura de prevención, porque hay que ser conscientes de que cada clic en el teléfono puede ser una acción que permita a un tercer no deseado que se apodere de la información o del micrófono o la pantalla”, advirtió.
Héctor Miranda, especialista en ciberseguridad de Mer Group

FV/I