Tarde de orejas en San Isidro

MERECIDO. Manzanares despliega su fina torería en lances y muletazos. (Foto: Especial)

La novena corrida de abono de la Feria de San Isidro por fin rompió con la mala racha de pocas orejas y tardes sin triunfos. Ayer, Antonio Ferrera, José María Manzanares y Alejandro Talavante, fueron homónimos en materia de trofeos conseguidos, llevándose una oreja por coleta en sus respectivos lotes.

Tarde agradable fue la que se vivió dado los resultados cosechados. El primero en abrir turno fue Ferrera, quien se mostró en una plan maestro con un gran oficio y sentimiento en su toreo.

Abrió con el pie derecho, logrando una oreja con su primero del lote, toro de buenas condiciones que colaboró con calidad y recorrido a la muleta del español.

Tandas sentidas por ambas manos  y una estocada en sitio fueron suficiente para conseguir la primera oreja de la tarde, y un toro que se llevó la ovación del respetable por su buen desempeño y fondo de bravura.

Manzanares, por su parte, hizo lo propio con el segundo de su cuenta, un toro de menos calidad que su anterior, pero al que el coleta triunfador supo implementar su fina torería en lances y muletazos de mucha hondura y estética.

 Aseado en su toreo, el ibérico fincó tandas de mucho calado por la diestra, conectando así con el público español que tras la suerte suprema le premió con la oreja para irse con un trofeo al igual que el resto de sus alternantes.

Talavante no pudo quedarse a atrás y ofreció con el primero de su lote una faena de poder, inteligencia y temple que acabó por gustar en los tendidos de Las Ventas.

Un toro de premio fue con el que se topó Alejandro, quien supo aprovechar las bondades para regalar trazos finos de su quehacer, para despachar a este astado, premiado con ovación, de estocada entera en sitio.

El contraste en la desigualdad del juego de los toros fue notable, y se dejó ver en ejemplares de ovación y palmas y otros que acabaron siendo protestados por la afición.

FV/I