Gana abstención


CARACAS. Con escasa asistencia a los centros electorales y acusaciones de irregularidades, se desarrollaron los comicios presidenciales de Venezuela; Nicolás Maduro figuraba como favorito para lograr la reelección en medio de una compleja crisis económica y cuestionamientos locales e internacionales.

 

Durante la jornada surgieron varias denuncias sobre la instalación de puntos oficialistas para control de votantes cerca de algunas casillas y la asistencia de electores con alguna discapacidad, hechos que los opositores consideraron irregulares y que Maduro desestimó considerándolos “pequeños eventos” que no afectaban la voluntad popular.

La presidente del Consejo Nacional Electoral (CNE), Tibisay Lucena, calificó el proceso como “muy positivo”, y desestimó las denuncias sobre supuestas irregularidades.

“Nada en comparación con otros procesos”, agregó.

 Más de 2 millones de venezolanos han abandonado su país en años recientes en busca de una vida mejor en el extranjero, mientras que quienes permanecen deben hacer filas de varias horas para comprar alimentos y retirar dinero en efectivo, el cual es ahora casi imposible de encontrar.

“Respeten”

Aunque las encuestas muestran que la mayoría de los venezolanos responsabilizan a Maduro de los crecientes problemas, aún aparece como el favorito para ganar, en parte gracias a que sus principales rivales boicotearon la elección ante la desconfianza hacia la autoridad electoral, la cual es controlada por partidarios del gobierno.

“Hoy es un día histórico electoral”, afirmó el mandatario, vestido con camisa roja, tras votar primero en un centro del oeste de la capital, adonde acudió acompañado de su esposa y su hijo.

 Maduro acusó a Estados Unidos de promover una “campaña feroz” para afectar los comicios presidenciales y dijo que, pese a esas acciones, “no pudieron” detener la consulta.

“Al mundo le digo: respete”, expresó el gobernante, al tiempo que desestimó las afirmaciones de más de una veintena de gobiernos de que no reconocerán los resultados.

“No se puede seguir jugando desde gobiernos irresponsables de la derecha oligárquica y corrupta de América Latina a presionar a Venezuela, a aislar a Venezuela”, añadió al considerar que es una acción “criminal”.

Maduro adelantó que, de resultar vencedor, emprenderá un “gobierno de unidad nacional”, insistirá en el diálogo, y realizará cambios en la economía para imponer un nuevo sistema de precios y de distribución y comercialización, pero no ofreció detalles.

Horas después, el mandatario invitó, desde el palacio de gobierno, a los venezolanos a votar e instó a los miembros del oficialismo a facilitar el transporte para lograr un “remate de participación histórico”.

Al ser consultado sobre un pronunciamiento del subsecretario de Estado norteamericano, John Sullivan, quien reiteró que el gobierno de Donald Trump no reconocerá los resultados, Maduro atribuyó la declaración a una “desesperación” de Washington ante el desarrollo de los comicios.

Poca asistencia

 En total, 20.5 millones de electores podían acudir a uno de los 14 mil 638 centros de votación habilitados para la consulta.

A pesar de los llamados a votar hechos por el oficialismo, en un recorrido que realizó la AP por algunas casillas de la capital se observaban filas de menos de 20 personas en los centros y algunas mesas vacías, situación que distó mucho de anteriores consultas presidenciales, cuando desde el amanecer miles de personas se aglomeraban en los centros para sufragar.

“Algo está pasando. En los años que he votado nunca había visto algo como esto. No está votando nadie”, confesó sorprendida María Arnal, ama de casa de 57 años, al relatar que en las elecciones de 2013, en las que ganó Maduro, debió realizar desde la madrugada una larga fila de varias horas y ahora votó en pocos minutos.

 Arnal atribuyó la escasa concurrencia al desánimo que siente la gente por la crisis.

“No se consigue nada para comer ni medicinas y todo está demasiado caro”, agregó.

La coalición opositora estimó que hasta cerca del mediodía sólo 12 por ciento del electorado había sufragado, menos de la mitad de los ciudadanos que votaron que lo habían hecho en anteriores procesos a la misma hora, indicó el vocero de la alianza, diputado José Manuel Olivares.

De acuerdo con Notimex, en el este de Caracas fue acatado el llamado de la oposición a la abstención.

En la zona residencial de Chacao, un bastión opositor, se acogió el llamado al boicot, con los electores quedándose en sus casas para hacer más evidente la abstención

Tras votar en la ciudad central de Barquisimeto, el candidato independiente Henri Falcón, principal contendiente de Maduro, denunció que una “circunstancia generalizada irregular en el país” con la instalación de puntos de control oficialistas cerca de los centros electorales, con lo que aseguró que se “desconocen” los acuerdos de garantías que suscribieron los competidores.

Falcón denunció que recibieron no menos de 350 denuncias de estos centros de control, conocidos como puntos rojos, para comprar votos.

Al respecto, el diputado Olivares dijo que la coalición registró que en 85 por ciento de los centros electorales del país fueron instalados puntos rojos.

“Nos están enterrando la democracia y tenemos que rescatarla”, afirmó Fiorela Luongo, una docente de 52 años que acudió a una iglesia católica vestida de negro y con una bandera venezolana, la cual colgó sobre una de las sillas en señal de protesta por las elecciones.

Ilegítimas, dice EU

Washington. El Departamento de Estado calificó las elecciones presidenciales en Venezuela como una simulación y ejercicio ilegítimo, y manifestó su apoyo al pueblo venezolano.

En un mensaje emitido en su cuenta de Twitter, el secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo, manifestó que “las elecciones simuladas no cambian nada. Necesitamos al pueblo venezolano gobernando ese país... una nación con mucho que ofrecer al mundo”.

Pompeo pidió en ese mismo mensaje la liberación de Josh Holt, un misionero estadounidense que ha permanecido en una prisión de Caracas desde 2016.

Venezuela celebra unos comicios en que el presidente Nicolás Maduro aspira a ser reelecto para un nuevo periodo de seis años, en competencia con otros cuatro aspirantes, mientras que los principales partidos de oposición han boicoteado las elecciones al calificar el proceso como injusto y antidemocrático.

Por su parte, Heather Nauert, vocera del Departamento de Estado, manifestó en un tuit desde su cuenta que “las así llamadas elecciones de Venezuela de este día (ayer) no son legítimas”.

El subsecretario de Estado, John Sullivan, informó a periodistas reunidos en Buenos Aires que Estados Unidos no reconocerá el resultado de las elecciones presidenciales de Venezuela. Notimex

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FRASE

“Al mundo le digo: respete. No se puede seguir jugando desde gobiernos irresponsables de la derecha oligárquica y corrupta de América Latina a presionar a Venezuela, a aislar a Venezuela”
Nicolás Maduro, presidente de Venezuela

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