Quinto Patio

Guadalajara amaneció con miedo, consternación y coraje. Miedo: un camión se incendió temprano en las avenidas Lázaro Cárdenas y 8 de Julio, y en las redes y celulares se disparó la alarma entre los habitantes, que se mantienen alertas ante cualquier indicio de que cometa otros ataques el grupo criminal que atentó contra la vida del ex fiscal Luis Carlos Nájera. Consternación: la Secretaría de Salud informó la cifra real de heridos de bala y quemados, que fue de 16, de los que siete resultaron lesionados en avenida Chapultepec y nueve en el incendio del camión en Mariano Otero y Periférico.

Después llegó el coraje por la impunidad y muerte que de nuevo traen consigo los criminales en Jalisco. De los nueve quemados tras la unidad de transporte incendiada, uno falleció. Se llama Tadeo y tenía sólo 8 meses de edad. Su madre, de 26 años, sigue grave. En redes sociales se condenó el asesinato del bebé, la inseguridad que deriva en vidas inocentes arrebatadas y la falta de tranquilidad. Hay llamados a construir la paz, a impedir que delincuentes se apoderen de las calles, a movilizarse para demandar justicia. Los ciudadanos están hartos.

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Tras la violencia criminal vino la condena a la muerte del bebé y la violencia. El gobernador Aristóteles Sandoval: “No puedo describir el dolor que siento, la rabia de saber que existen sujetos que no respetan la vida de nadie, ni siquiera la de un pequeño”; cardenal Francisco Robles: “Deploramos esta serie de eventos que cobardemente arrebatan vidas”; Luis Carlos Nájera, quien apareció sonriente en una reunión de trabajo, como si nada hubiera pasado, luego escribió: “Me uno al dolor e impotencia de la familia”.

Los candidatos a la gubernatura se manifestaron. Los partidos políticos también. En Facebook empezaron a aparecer pantallas con fondo negro y solo un nombre: Tadeo. En la Glorieta de los Niños Héroes, glorieta de los desaparecidos, se realizó un velatorio por el bebé y todas las víctimas de la guerra contra el narco. Se pintó su nombre en la manta. #LlueveRabia, dice el hashtag. Las primeras veladoras se encendieron anoche.

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La violencia que sacude a Jalisco empieza a tener consecuencias para la administración estatal. Una de ellas es que estaba previsto que Jalisco sería sede de la 56ª reunión de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago), que se reunió este martes en Tabasco. Pues bien, en la lista de las siguientes sesiones la entidad ya no fue tomada en cuenta; ahora aparecen Chiapas y Yucatán como las próximas sedes, a pesar de que Jalisco tenía asignado el lugar desde 2013.

Al encuentro en Tabasco no fue el gobernador Aristóteles Sandoval por los hechos violentos de este lunes. Cuentan que se le informó que Jalisco perdía la sede luego de la desaparición de los tres estudiantes de cine. Claro, claro, de esto ni pío dicen.

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Ya saben quién siguió su campaña en Jalisco; primero en El Parián de Tlaquepaque, para apoyar al candidato de Morena a ese municipio, el ex diputado priísta Alberto Maldonado. La novedad es que estuvo ahí otro personaje incorporado a la campaña de Andrés Manuel López Obrador, el ex fiscal antidelitos electorales, Santiago Nieto, que fue presentado por El Peje como quien tiene “mucha información”, “todo el conocimiento” del caso Odebrecht (¿se habrá enterado Lozoya de la decisión de Nieto?). El candidato de Morena después viajó a Puerto Vallarta, no a tomar el sol, sino a encabezar otro acto.

A su vez, Enrique Alfaro estuvo en Jilotlán de los Dolores, donde fue asesinado Juan Carlos Andrade, el alcalde con licencia de ese municipio que buscaba reelegirse. Pueblo pegado a Michoacán y donde Idalia Chávez, esposa del edil victimado, asumió valientemente la candidatura. Hoy por la mañana acompañará Alfaro al candidato presidencial Ricardo Anaya y por la noche participará en el debate entre quienes aspiran a ocupar Casa Jalisco, que se realizará en el Tec de Monterrey, campus Guadalajara. ¿Se pondrá bueno el debate? Lo que aseguramos es que no habrá jalones de cabellos.

qp@ntrguadalajara.com

JJ/I