Afectada, la población que más sufre la contaminación

2019-04-17 22:03:58

Contaminación. En la zona sur y oriente de la ciudad se concentra 80 por ciento de las precontingencias o contingencias atmosféricas y la mala calidad del agua. (Foto: Alfonso Hernández)

Los habitantes de Tonalá, Tlaquepaque y El Salto, que desde el lunes son los más expuestos a la contaminación aguda generada por la quema de basura en el relleno sanitario Laureles, son los mismos que permanentemente padecen las malas condiciones ambientales de la urbe, pues se trata de una de las zonas más degradadas del Área Metropolitana de Guadalajara (AMG).

Los factores que juegan en contra de los habitantes de la zona sur y oriente de la ciudad son la falta de cobertura arbórea, la concentración de 80 por ciento de las precontingencias o contingencias atmosféricas y la mala calidad del agua.

Un estudio realizado en 2016 por investigadores de la Universidad de Guadalajara (UdeG) señala que diversos puntos de estos municipios localizados dentro de la cuenca de El Ahogado están expuestos a aire altamente contaminado por bacterias fecales, producto de aguas negras y sitios de disposición final de residuos, las cuales facilitan que la población enferme solo con respirar esos microorganismos.

Dicho estudio señala como los puntos más críticos el ex vertedero Las Juntas, la calle San Onofre esquina Nardo, la cascada del Río Santiago en los límites de El Salto y Juanacatlán, el canal de Atequiza, que deriva en Las Pintas, Puente Grande, la ex Hacienda Zapotlanejo, Río Zula de Ocotlán, el canal de salida de la presa Las Pintas, el relleno sanitario de Matatlán, el Arroyo San Gaspar y el relleno sanitario Los Laureles, en llamas desde el lunes.

De acuerdo con lo expuesto en diversas conferencias por el secretario de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet), Sergio Graf Montero, que la población de este tipo de comunidades con grados de marginación se enferme no solo le resta calidad de vida, sino que afecta su patrimonio por falta de recursos para atenderse.

“Si aquí nos da una gripa vamos al doctor, pero una persona que está en la parte marginada cuando se enferma de gripa tiene que ir a trabajar porque si no va no gana, se agudiza su problema y si se convierte en una enfermedad crónica tiene que atenderse sin seguro popular, seguro social, y termina teniendo pérdidas patrimoniales”, dijo el 13 de noviembre pasado.

“El daño ambiental en una metrópoli como Guadalajara es totalmente diferenciado según su población y eso no está visualizado o debidamente visualizado”.

Si bien, a propósito de la emergencia atmosférica vigente desde el lunes en esa zona por el incendio en Laureles se iniciaron brigadas de salud para atender a la población que no evacuó, la activista Graciela González denunció que en recorridos que realizó no había todavía visitas de la Secretaría de Salud en los fraccionamientos más afectados, a pesar de que existen personas con vómito, dolores de cabeza, irritación de ojos y otros síntomas por el incendio.

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