Tumbar barreras del arte para fuera

2019-06-15 19:22:31

Personalidad. Érika Hernández enfrenta un nuevo reto al dirigir el Programa Anual de Open Studios, una asociación civil sin fines de lucro que promueve las distintas manifestaciones artísticas contemporáneas. (Foto: Mónika Neufeld)

Viniendo del mundo de los números y las finanzas, después de todo, Érika Hernández se considera por encima de todo como una amante del arte y la belleza. Es coleccionista y dirige un proyecto para posicionar arte emergente en los mercados mexicanos de manera itinerante y sobre todo de manera digital llamado Not a sunday.

Ahora, además, enfrenta un nuevo reto dirigiendo el Programa Anual de Open Studios (PAOS), una asociación civil sin fines de lucro que promueve las distintas manifestaciones artísticas contemporáneas, la investigación y educación artística a través de un patronato en la Casa Taller José Clemente Orozco y el balance entre las artes y la administración, dice, serán cruciales en este nuevo episodio.

NTR. ¿Cómo fue tu acercamiento a las artes?

Érika Hernández (ÉH.) Desde mi casa: mi mamá era artista y pintaba, hacía artesanías que luego llevaba a programas sociales y servicios comunitarios. Llevaba los materiales para que comunidades en reclusión penitenciaria, por ejemplo, trabajaran con estos productos que luego vendían en los free markets. Luego, cuando vivía en la Ciudad de México hace algunos años, comencé a tener acercamiento con comunidades de galeristas y artistas, fue un poco accidental, pero llegó un momento en mi vida hace unos años cuando me enfermé de mi espalda y tuve múltiples operaciones, donde me acerqué mucho a temas de sanación y me di cuenta de que el arte para mí tenía ese efecto. Comencé a buscarle por ahí. Luego regresé a León, donde nací, y empecé a notar que había muy poca actividad cultural, así que comencé con unos amigos para hacer eventos cada semana en un espacio que comenzó a llenarse con diferentes disciplinas, con micrófonos abiertos, performance y artistas emergentes; fue una experiencia detonante. Dejé atrás el mundo de los corporativos y las finanzas.

NTR. ¿Qué encontraste en ese mundo que te apasiona?

ÉH. Nunca ha sido mi chamba. Siempre ha sido un acercamiento más bien curioso, así comencé a tomar talleres de arte contemporáneo y gestión cultural, hice, antes de llegar de León, una fundación para alfabetizar a personas de comunidades desfavorecidas. Después de venir del mundo de las finanzas, pero también de la gestión, comencé a hacer trabajos de diferentes alcances que nunca veía como trabajo, en lugares como Ladera Oeste y en PAOS, que me gusta desde el primer momento en que lo vi, ahí comencé a hacer números y estrategias financieras, algo que seguí haciendo poco a poco... creo que más allá de dónde vengo trata de una necesidad implícita que necesita el arte y los espacios culturales, de aprender de administración, yo soy una aficionada al arte, no me considero experta, pero tengo una sensibilidad porque me apasiona y sé de administración, yo creo que son partes muy importantes y que tienen que tomarse en cuenta con más seriedad.

NTR. ¿Cómo ha comenzado el trabajo en la dirección de PAOS?

ÉH. Hemos estado reorganizando las cosas, sobre todo en lo administrativo, lo que quiere decir trabajar en la estructura organizacional, los equipos, cómo hacer un equipo, cómo estructurarlo, que tiene que ser horizontal, aunque con unos tintes de jerarquías para tener organización. Eso es lo que está funcionando, tenemos un nuevo esquema para procurar fondos, ya con números mucho más claros que se tienen ultra controlados. Aunque sea una organización sin fines de lucro, y una galería y un espacio de esparcimiento, estamos hablando de una empresa y que el arte sea a veces un tema más analítico, se necesita tener los números porque hay que pagar nóminas y hay que pagar impuestos.

NTR. ¿Por qué continuaste el trabajo con los artistas emergentes?

ÉH. Para mí todo esto es un mundo nuevo y me he dado cuenta que los artistas no quieren dedicarse al trabajo que tiene que ver con gestionar espacios o mover la obra a otros mercados, quieren quedarse en sus estudios, trabajando en su obra y nada más, pero también entiendo que parte del trabajo de la gente que promueve es de acercarse y de hacerles creer, creer en sí mismos. Como coleccionista y galerista eso me gusta, motivar en los artistas emergentes. Empoderarlos.

NTR. ¿Y qué ves en el arte emergente en Guadalajara?

ÉH. Este movimiento me gusta mucho. Siempre me ha gustado apoyar a los artistas que me gustan, a la gente joven, no sólo de edad, pero que están comenzando sus pininos, me apasiona. Creo verdaderamente que sólo falta un empujoncito de alguien que crea en ti, a mí me ha pasado, con gente que ha creído en mí, creo que sirve para hacer una comunidad más rica, fomentar el pensamiento crítico y la reflexión en la sociedad para ser ciudadanos más críticos en general, todo lo que el arte conlleva con donar, ir a una exposición, comprarle a un artista, eso es lo que cambiaría todo.

NTR. ¿Habrá espacio para los artistas emergentes en PAOS con tu dirección?

ÉH. No sé. Es difícil, el programa se cierra mucho en las residencias y terminamos de hacer las residencias locales, al menos este año, porque PAOS tiene una temporalidad crítica de dinero porque es una asociación sin fines de lucro y es difícil llevarla con esta gama nacional, internacional y local. Ahora trataremos de mandar a los locales a otro país, en otros convenios, preferible que tenerlos aquí en la misma ciudad para que abran su espectro, eso me parece más importante.

NTR. ¿Por qué habría que apostarle a los espacios independientes dedicados al arte?

ÉH. Hace todo mucho más diverso. Estos espacios comienzan a generar otras ideas de ciudad, son para la gente, para sus espacios públicos y sí creo que es algo que se tiene que tomar en la iniciativa privada, porque las instituciones no van a generar ese trabajo, estos proyectos independientes que son para la gente son clave, porque son de la gente y para la gente y tienen una fuerza distinta. Guadalajara y el movimiento de arte contemporáneo van caminando hacia allá. Se tiene que hacer más difusión porque creo que todavía le llega a poca gente, hay como una barrera que tenemos que derrumbar.

“Me acerqué mucho a temas de sanación y me di cuenta de que el arte para mí tenía ese efecto”

“Como coleccionista y galerista me gusta motivar en los artistas emergentes. Empoderarlos”

Érika Hernández, directora de PAOS

Radiografía

Tres lugares favoritos: “Mi terraza en mi departamento, me salgo de la ciudad en mi propio hogar porque tengo plantas a morir, ver viejitos bailando danzón en El Expiatorio después de ir al Musa; me encanta ir al Conjunto Santander y comer delicioso luego en la Americana

Cuando estás triste: “Voy a un parque, la naturaleza me sana el corazón. Y lloro hasta que se vacía el vasito de lágrimas. Mi madre decía, ‘mi pecho no es bodega’”

Último libro: El lobo estepario de Hermann Hesse. “¡Joya!”

Series que está viendo: “Veo poco la tele, pero amo ver series de la naturaleza como One strange rock o documentales que me conecten con nuestra Madre Tierra como el de Terra

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