żLuna agujereada? 

2021-07-04 06:00:00

El nuevo descubrimiento del agugero (sic) en el cuerpo de la Luna es uno de los sucesos mas raros y particulares que se hayan visto en la Astronomía 

Antonio de Ulloa, ‘El eclipse de Sol con el anillo refractorio de sus rayos...’, Imprenta de D. Antonio de Sancha, Madrid (1779), p. 25 

  

Hubo un tiempo, como ya lo hemos comentado en estas páginas, en el que la práctica de la Astronomía era de gran importancia para el mejor éxito de trabajos geográficos y la propia navegación, incluso llegó a ser asunto de Estado en las diferentes naciones que emergían a la modernidad, como se ejemplifica con el cargo de “cosmógrafo real”; fenómenos astronómicos peculiares como los eclipses de Sol y Luna eran utilizados para la precisa determinación de las posiciones geográficas además de propiciar el mejor ajuste en el cómputo del tiempo. 

Gobernador y astrónomo 

Peculiar personaje fue Antonio de Ulloa y de la Torre-Giral (1716-1795) quien entre 1766 y 1768 ocupó el cargo de gobernador de la Luisiana española, anteriormente había sido gobernador de Huancavelica en el Virreinato de Perú donde también supervisó las minas de mercurio, en su labor de naturalista se le considera el descubridor del platino. 

A sus 13 años se embarca en Cádiz y al cabo de dos años en la mar a su regreso a España es admitido en la Real Academia de Guardamarinas; hacia 1735, ya con el grado de teniente de fragata, participa en la expedición responsable de medir la longitud del arco de un meridiano próximo a Quito en Ecuador. 

De su prolongada estancia en tierras americanas escribe Rafael Cid Rodríguez: “No sólo participó en la medición del grado terrestre, también empleó su tiempo en la realización de diversos estudios sobre Arqueología, Botánica, Física, Geografía, Geología e Historia” (Andalucía en la Historia, Núm. 53, julio-septiembre 2016, p.45); en la Nueva España estableció comunicación con el erudito José Antonio de Alzate respecto al eclipse total de Sol observado y registrado también por de Ulloa en el mar el 24 de junio de 1778 y sobre el cual publicó un opúsculo con el dilatado título El eclipse de Sol con el anillo refractorio de sus rayos, la luz de este astro, vista del traves del cuerpo de la Luna, o antorcha solar en su disco, observdo en el occeano en el navio El España, capitana de la flota de Nueva España, mandada por el gefe de escuadra D. Antonio de Ulloa, y practicada la observacion por el mismo general, con asistencia de otros oficiales del navio, el veinte y quatro de Junio de mil setecientos setenta y ocho. 

Si bien las observaciones a bordo del navío representaban cierta dificultad se hicieron meticulosamente, escribe de Ulloa: “Antes de que el bordo del disco del Sol empezase à percibirse por el de la Luna, cerca del Limbo de ésta se vió un punto luminoso del cuerpo del Sol” (op. cit. p. 7), su hipótesis era que la luz de Sol llegaba a través de un agujero en la Luna; de Ulloa falleció el 5 de julio de 1795. 

Twitter: @durrutydealba

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