El sexenio más violento

2021-07-19 06:00:00

Es cierto que la principal bandera política del presidente López Obrador fue que daría una lucha ejemplar en contra de la corrupción en el sector público y en el país. También es cierto que una de las banderas que tuvo que agarrar por la gravedad de la situación ha sido la de acabar con la violencia. 

De ahí que haya tenido que elaborar una propuesta distinta a lo que se había venido haciendo desde los tiempos del presidente Vicente Fox: el uso de las fuerzas policiales y militares para confrontar algunas de las principales bandas criminales; la propuesta del presidente Andrés Manuel fue la de “combatir las causas de la violencia y no sus efectos”. 

A casi tres años de gobierno, ya podemos tener una idea de lo que en la realidad, no en el discurso ni en la propaganda del presidente, ha significado su cambio de estrategia. 

Los homicidios dolosos, el dato mejor construido de todos los referentes a la inseguridad, ya que es muy difícil de esconder o minimizar. Mientras que las cifras de robos o incluso secuestros podemos suponer que no son los totales, porque debe haber una enorme cifra negra de ilícitos no reportados, en el caso de los asesinatos dolosos debemos suponer que dicha cifra es muy cercana a la realidad. 

Para esta variable, desde 1990 y hasta 2007, la cifra oscilaba entre 10 mil y 15 mil homicidios anuales. Pero es a partir de ese año cuando se registra un crecimiento sostenido: 58 por ciento en 2008, 41 por ciento en 2009 y 30 por ciento en 2010. Esto significó que los homicidios totales en México pasaron de menos 9 mil en 2007 a 27 mil en 2011. 

Y a partir de ahí ya no volvió a bajar; año con año la tendencia fue ascendente. Los homicidios no bajaron en el sexenio de Calderón ni dejaron de crecer en el de Peña Nieto. Para 2018, la cifra total de homicidios dolosos en México se contabilizó en 39 mil por el Inegi y en 29 mil en el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública. 

Y aquí viene el dato bueno y malo a la vez: a partir del gobierno del presidente López Obrador, la cifra de homicidios dolosos en el país ya no siguió creciendo. 2018 cerró con 29 mil homicidios y ahí se quedó. 

AMLO logró que se detuviera la tendencia alcista que traían los homicidios desde 2008, pero también significa que los homicidios se han estacionado en las cifras más altas en la historia del país. Tres años han pasado y la tendencia no cambia. La violencia homicida ha quedado en su nivel más alto. 

Mientras que Fox cerró su gobierno con un total de 60 mil homicidios, con Felipe Calderón parecía que la violencia se había desbordado con 121 mil homicidios. Enrique Peña, que prefirió ocultar el problema y sacarlo de los medios, cerró su gobierno con 157 mil. 

Bueno, pero si las cosas siguen como hasta ahora, el sexenio de López Obrador será el más violento en la historia del país: su sexenio cerraría con 264 mil mexicanos asesinados, cuatro veces más que Fox y el doble de Calderón. Sin duda, si no cambia pronto la tendencia, este rubro será otro fracaso más para la desinflada cuarta transformación. 

Twitter: @Israel_Macias

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