Tengan para que aprendan

2021-09-13 06:00:00

El presidente López Obrador rindió su tercer Informe de Gobierno. Debió ser complicado para él y su equipo, ya que cada vez es mucho más difícil mantener el discurso de éxito en medio del estancamiento del país. El presidente se dice satisfecho y casi casi anuncia su despedida, porque la “transformación del país” está casi completa “y será muy difícil dar marcha atrás”. 

La realidad es que el llamado gran proyecto transformador se limitó a promover tres planes de infraestructura de dudosa rentabilidad económica y social, y a un puñado de programas sociales de distribución de dinero. Eso es todo. A eso quieren llamarle “cuarta transformación”. 

A pesar de sus buenas intenciones, fueron programas mal diseñados, sin reglas y rechazando toda la experiencia acumulada en los gobiernos anteriores respecto a la operación de esquemas sociales. ¿El resultado? Grandes cantidades de dinero gastadas que no llega a quienes debería, e incluso deja con menos recursos y apoyos a las familias de menores ingresos. 

Pero el presidente no cambiará de rumbo y si los resultados no aparecen, la estrategia será la misma: seguir mintiendo e insistir en la fachada de un “gobierno exitoso”. Para muestra, los lamentables y tristes intentos de “récords históricos” que el presidente resaltó en su tercer informe: récord histórico en remesas enviadas al país por mexicanos que tuvieron que salir de México para encontrar trabajo y poder mantener a sus familias. 

¡Bravo! Digno de celebrarse. 

Récord en recepción de inversión extranjera directa: una mentira que no se sustenta en nada. Ninguna cifra oficial confirma eso. Incluso estamos recibiendo menos dinero por inversiones que en el mismo periodo en los últimos ocho años. 

Récord en el nivel de la bolsa de valores. Sin duda, al presidente y a su equipo se le acabaron las ideas para llenar la sección económica. 

La economía mexicana está estancada, sin crecimiento real desde marzo. La fuerte y vigorosa recuperación económica que ocurrió al final del año pasado ya se acabó. 

A julio, la actividad industrial no ha alcanzado los niveles de producción que teníamos en marzo de 2020. Y si la industria no camina, menos lo hace la economía interna. 

La recuperación se acabó y la economía se quedó a medio camino de la recuperación de los niveles de 2019. Y cuando digo a medio camino no es sólo una expresión, sino que es literal: nos falta la segunda mitad que habremos de recorrer en 2022, para finalmente salir del bache hasta 2023. 

El presidente presume los récords históricos, tristes y claramente falsos, porque no tiene otra cosa que mostrar. Si de la inseguridad prácticamente no dijo nada, de la economía solamente atinó a inventar un par de datos y a adornarlos con la frase “tengan para que aprendan”. 

Por supuesto que hay mucho que aprenderle al gobierno de AMLO, sobre todo cómo no afrontar una crisis de salud y económica como la de la pandemia. 

Grandes lecciones para quien quiera no repetir sus errores en el futuro. 

Twitter: @Israel_Macias

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