Educación en las alturas de los Andes

2021-09-21 06:00:00

(DEDICACIÓN. El proyecto Chasqui Libro fue lanzado por la municipalidad de Poroy gracias a la petición de los niños para seguir aprendiendo. Foto: Cortesía EFE)

Los chasquis, los legendarios mensajeros que recorrían los caminos del Imperio de los Incas, han vuelto a transitar por las alturas andinas del Cusco, aunque esta vez para llevar libros a los niños mediante un novedoso servicio de entrega a domicilio implementado en plena pandemia del Covid-19. 

El proyecto Chasqui Libro fue lanzado por la municipalidad de Poroy, un distrito ubicado a 13 kilómetros de la ciudad sur andina peruana del Cusco, con tal éxito que ya recibió el reconocimiento de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP). 

Fueron los propios niños y jóvenes de esta localidad, que suma unos mil 200 estudiantes de primaria y secundaria, así como 300 del nivel técnico y superior, los que pidieron recibir los libros en sus casas, mientras cumplían las severas restricciones que se ordenaron en Perú para enfrentar la pandemia. 

“Son generalmente niños y jóvenes de una situación económica muy precaria, por lo que haciendo eco y analizando nuestra realidad hemos puesto a su disposición estos libros, pero en forma de delivery, es decir nos los solicitan con una llamada telefónica o con un mensaje por WhatsApp”, detalló el alcalde de Poroy, Francisco Toccas. 

LIBROS A DOMICILIO 

Mientras que los antiguos chasquis llevaban las comunicaciones o las encomiendas del Inca por todo el vasto imperio prehispánico, los integrantes de este proyecto sienten que son “los mensajeros que llevan el conocimiento, la sabiduría, el saber a los niños”, comentó el jefe de esta iniciativa educativa, Óscar Cáceres Quispe. 

“Por esa razón lo hemos denominado Chasqui Libro: el mensajero del conocimiento; y también porque, casualmente, uno de los caminos reales, el camino Inca al Chinchaysuyo (una de las regiones del Imperio Inca) pasa por la mitad del distrito de Poroy”, detalló. 

Para cumplir con su misión, las solicitudes de los estudiantes son atendidas por trabajadores y profesores que los colocan en una mochila similar a las del reparto a domicilio por delivery antes de emprender su camino a pie, en bicicleta o en moto, de acuerdo a la distancia en que se encuentre el solicitante. 

“Hay otra cosa muy interesante, nuestros chasquis son docentes, son profesores de especialidad y reciben una capacitación constante dentro de nuestra biblioteca”, acotó Cáceres. 

Esta experiencia ha tenido tanto éxito que la Biblioteca Nacional le otorgó el Premio Jorge Basadre Grohmann, que reconoce las buenas prácticas bibliotecarias y comprende la donación de 200 libros con un costo aproximado de 10 mil soles (unos 48 mil 300 pesos). 

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