El último trago

2022-08-18 06:00:00

La historia nunca dice adiós. Lo que dice siempre es un hasta luego

Eduardo Galeano

 

Soy periodista y NTR me abrió un espacio libre para convertirme en columnista en este valle de espantos, lágrimas y algunas risas que es Jalisco.

Esta pieza es “la del estribo”. Por irme a navegar otros horizontes, se cierra un ciclo para esta columna que se publicó cada miércoles desde el 6 de noviembre de 2019.

En estos casi tres años convidé “a uno que otro lector distraído a explorar letras, frases, ocurrencias, disparates, premisas” de algunos de los personajes públicos más relevantes de nuestro entorno y de los sucesos más significativos que han marcado nuestro pasado inmediato.

Fueron algunas más de 100 entregas de reflexiones y críticas que acompañaron mis principales preocupaciones: la narración del panorama político local, esos evil twins absurdos que son Alfaro y López Obrador, el mundo del periodismo y sus batallas contra los molinos de viento, el devenir de la maldita pandemia que cambió el mundo, la corrupción con sus demonios y las tragedias que nos trae la violencia: esa que nos rodea y no da tregua.

Repasar titulares de la columna puede ofrecer una idea de mis obsesiones como opinador: “Déspota ilustrado, reloaded”, “El nefasto estigma”, “Comunicación dorada”, “El tren de la sandez”, “El sudor de Alfaro”, “Aristóteles: unas preguntas”, “Caos forense”, “Villas, oda al agandalle”, “#BastaYa”, “Chapalita, una roja estampa”, “Alfaro, el yo no fui”, “Esto es Jauja”, “Una historia de mentiras”, “Atlas, un nuevo hábito”, “Cínico: son los homicidas”, “Alfaro y UdeG según Newton”, “Crítica a la votación pura”, “Un domingo cualquiera”, “El barril sin fondo Covid”, “Voto útil: falso dilema”, “El carajo, una lección”, “Notimex y la posverdad”, “La edad del feminismo”, “El mundo feliz de Alfaro” y “Crónica de una ruptura”, entre otras.

La del estribo es una pieza más del entramado vigoroso de El Diario NTR Guadalajara compuesto por el esfuerzo inagotable de un equipo de profesionales probados.

Reporteros que han destacado por sus capacidades para denunciar los errores y horrores de la clase política y los funcionarios en turno: Juan, Jessica, Édgar, Jorge y Lauro han logrado que NTR sea un diario de referencia en el acontecer cotidiano. También recuerdo con admiración y respeto a todos los reporteros, fotógrafos y editores que estuvieron en este lapso.

Estas líneas, personalísimas, no pueden continuar sin presumir a mis hermanos de armas en la redacción (primero la de Morelos y luego en la Calzada): Joaquín, Fernanda, Adriana, Ana, Luis y Óscar. Tienen mi mayor agradecimiento por su interminable confabulación. Y claro, al equipo de web y radio.

Nada de esto hubiera sido posible sin la invitación a sumarme a NTR de mi querido amigo Sergio René de Dios. Mención aparte para los líderes del proyecto: Benjamín y Guillermo Ortega, quienes me han apoyado siempre. Han logrado que el medio sea un faro para la ciudad.

Este camino y esta columna le deben demasiado a Sonia Serrano. Es uno de los grandes privilegios de mi vida profesional ser testigo y cómplice de sus aportaciones periodísticas. Se convirtió en una guía permanente de mis decisiones.

Finalmente, Perla. El corazón y el cerebro de NTR. Estos años han sido memorables entre tantas tormentas y fastidios que pasamos juntos. Soy un alma agradecida por coincidir. Como sea, estoy cierto que seguirá encabezando un equipo con una voz cada día más fundamental para el acontecer de Jalisco.

El “periodiquito” es un bastión robusto y un espacio de periodismo crítico vital para la ciudad. Estoy seguro de que así continuará.

Termino como empecé mi columna en 2019: Soy periodista y registro. Sólo registro... la del estribo.

¡Hasta pronto!

Twitter: @cabanillas75

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