Imparables prepre precampa´┐Żas

2023-02-08 06:00:00

Impunemente, los funcionarios políticos y aspiracionistas organizan, asisten y buscan actividades “sociales” en colonias, distritos o municipios para promover su persona la búsqueda de beneficios políticos que garanticen una permanencia y recuerdo en el colectivo social.

Esta situación es propiciada por la agonía que actualmente padecen las autoridades electorales, las cuales se mantienen en la incertidumbre de cómo van a quedar y operar, y que generó un desbocamiento de aspiraciones políticas que nadie parece poder contener, guiar o mediar.

Tanto los funcionarios públicos de ayuntamientos como los del Congreso local se la pasan organizado eventos por las tardes o los fines de semana de manera intensa para mantenerse en el aparador; todo esto pese a que aún falta cerca de año y medio para el proceso electoral.

Las prepreprecampañas arrancaron a toda velocidad y nadie las puede detener, bueno tampoco hay intenciones de querer hacerlo.

En el pasado, a estas alturas del año, los partidos políticos ya habrían amenazado a sus contrincantes con denuncias por estas acciones anticipadas (y sí lo son porque aún no son los tiempos electorales), pero hoy están callados. Y esto se debe a dos situaciones: están muy ocupados haciendo también este tipo de proselitismo o tienen miedo de que les pisen la cola porque están haciendo lo mismo.

La historia cuenta que debido a que los intereses partidistas y personales arrancaban siempre antes del periodo designado para las campañas y había ese doble juego de no estar violando la ley, tuvieron que crear reglas para las precampañas, y ahora los especialistas en materia electoral bromean con si es necesario poner más reglas para las prepreprecampañas, lo cual suena ilógico porque sería el cuento de nunca acabar.

El temor de no estar presente en la foto o dentro de la jugada política llevó a los prepreprecandidatos a realizar sinfín de actividades para mostrarse fuertes, vigentes y ovacionados. El lema de “quien se mueve no sale en la foto” quedó rebasado en la nueva dinámica política y guardado en el baúl de la abuelita porque ya nadie lo aplica, ni los priistas que lo acuñaron.

La mayoría de los aspiracionistas a brincar a otro cargo o conseguir uno busca conseguir algo, lo que sea, porque ni siquiera saben todavía sus reales posibilidades de obtener una candidatura y solo buscan presionar a sus institutos políticos para que les den algo que les permita vivir de la nómina, que por cierto no es nada despreciable.

Son muy pocos los que sí tienen trazado un camino que han construido durante varios años y con promesas de que son el siguiente; sin embargo, el mismo temor de que alguien les gane el terreno avanzado los hace seguir la misma dinámica de estar presentes, fin de semana tras fin de semana, aunque falte tiempo.

La línea entre lo que pueden y deberían hacer es tan delgada que también esto es aprovechado para cosechar su camino político sin importar lo que digan los demás porque siempre habrá una parte de la ley donde podrán defender sus acciones y habrá otra parte de la ley con la que podrían castigarlos, pero esta segunda posibilidad podría ser un mito porque parece que está la regla no escrita que todos haremos todo hasta que a alguien no le convenga y quiera contraatacar, sobre todo porque se necesitan pruebas contundentes para sancionar. Y ya cuando los sancionan, después se quejan y se las quitan.

Así que aquí nadie los para y están a todo galope. Imparables.

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