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(Foto: Cuartoscuro)
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El exprocurador general de la República, Ignacio Morales Lechuga, calificó como una incógnita el futuro del Poder Judicial tras la entrada en vigor de la reforma judicial y la primera elección de jueces.
Advirtió que este nuevo modelo rompe con el sistema previo de méritos, exámenes y escalafón, y que los jueces ahora electos carecen de una revisión rigurosa de trayectoria. Señaló que entre los seleccionados hay perfiles vinculados a la defensa de delincuentes, violadores y personas con antecedentes dudosos.
Morales Lechuga también denunció irregularidades en la jornada electoral: afirmó que hubo manipulación en el voto con formatos conocidos como “acordeones”, repartidos por jueces y magistrados locales y federales, lo cual anuló la libertad de elección. Además, subrayó que la mayoría de la población dio la espalda a este ejercicio, con una participación menor al diez por ciento y boletas llenas de insultos.
Criticó también el papel del nuevo presidente de la Corte, Hugo Aguilar Ortiz, por su reunión exclusiva con senadores de Morena y su declaración de parcialidad hacia ese partido. Cuestionó también que su identidad indígena sea usada como herramienta de propaganda y consideró fuera de lugar los nuevos “usos y costumbres” en la Corte, como el bastón de mando o la modificación del atuendo judicial con símbolos étnicos.
Para el exprocurador, la reforma judicial no augura una mejora, sino un posible colapso del sistema de justicia. Aseguró que, sin independencia judicial ni comisiones de derechos humanos operativas, los más pobres seguirán excluidos del acceso a la justicia, y que este nuevo esquema podría incluso vulnerar los tratados internacionales de México al poner en duda la imparcialidad del Poder Judicial.
GR
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