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Foto: Especial
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Integrantes del Comité en Defensa del Bosque El Nixticuil denunciaron la descarga de aguas residuales dentro del Área Natural Protegida (ANP) el pasado 24 de agosto, lo que ha provocado contaminación en una zona clasificada como de recuperación ambiental y que se extendió a lo largo de más de un kilómetro.
Ana Cabral, integrante del colectivo, explicó que no se trata de un hecho aislado, pues desde julio se han detectado fugas similares. Sin embargo, esta última es la más grande registrada y preocupa por sus impactos en la flora, la fauna y en el acceso a caminos de emergencia.
La activista señaló que las descargas han ocurrido en la zona cercana a la colonia El Tigre 2, área que conecta con Los Guayabos y que forma parte del corazón del bosque. Ahí, los arroyos intermitentes que en temporada de lluvias se activan y abastecen una olla de captación pluvial del Ayuntamiento de Zapopan han resultado afectados. “El hecho de que esta agua esté contaminada impacta tanto a las especies vegetales como a la fauna que depende de ella, además de representar un riesgo sanitario para los habitantes cercanos”, advirtió.
El Comité en Defensa del Nixticuil relaciona esta problemática con obras de repavimentación que actualmente se realizan en la avenida principal de la colonia El Tigre 2, donde vecinos han señalado la posible introducción de tubería.
Aunque la descarga fue detenida tras la denuncia pública en redes sociales, no se han realizado acciones de remediación ambiental ni existe certeza de que el problema no volverá a repetirse. “Si acaso se detiene el flujo en el momento, pero no hay un plan ni comunicación oficial sobre lo que sigue”, señaló.
El colectivo evalúa presentar denuncias ante la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente y ante el propio municipio, a fin de exigir la reparación de los daños y garantizar que estas fugas no continúen.
Además, el colectivo hace actividades de conservación y restauración dentro del bosque, con el apoyo de vecinos de la zona. “Nos organizamos en reforestaciones y labores de cuidado; así es como nos damos cuenta de lo que ocurre”, explicó Cabral.
Finalmente, como colectiva llaman a la ciudadanía a sumarse a la defensa del bosque, ya sea participando en las jornadas de conservación que convoca el colectivo, compartiendo las denuncias en redes sociales o presionando a las autoridades para que cumplan con su responsabilidad.
“El Nixticuil es un ecosistema clave para la ciudad y necesita ser protegido. No podemos permitir que la negligencia de las autoridades lo siga poniendo en riesgo”, concluyó.
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