El arzobispo de Guadalajara, Francisco Robles Ortega, se pronunció a favor de que en México se establezca una educación pública religiosa; desde su punto de vista la educación laica debe de ser religiosa y tiene que impartirse de acuerdo con las creencias que tengan los padres de familia.
“La educación debe de ser laica, ¿pero qué significa laica? La educación laica quiere decir que el Estado garantice que todos sus ciudadanos tengan oportunidad de educarse de acuerdo a sus creencias, eso significa educación laica; de tal manera que si un padre es católico y dice ‘yo pido para mis hijos una educación católica’, el Estado le garantice que ese derecho se le va a reconocer”, manifestó.
El prelado aseveró que un Estado laico tiene que ser aconfesional, es decir no profesar, no arropar, no imponer ninguna confesión. Francisco Robles afirmó que si se impone un modelo educativo único en México se establecería en el país un Estado totalitario.
“Un Estado que impone un solo esquema, una sola visión una ideología, es un Estado totalitario, no es laico, estamos en riesgo, si el gobierno impusiera un sólo modelo educativo, es un gobierno totalitario”, expresó.
El cardenal negó que la marcha realizada el sábado que fue organizada por el Frente Nacional por la Familia para oponerse a la reforma constitucional que propuso el presidente de México, Enrique Peña Nieto, haya polarizado a la sociedad. Sostuvo que el mensaje que se dio al final del recorrido no encierra nada que ofenda, señale o discrimine a un grupo específico.
“La marcha del día de ayer yo no creo que era con esa intención de ofender o fomentar el odio o la división, se realizó, creo yo, en general, en términos de mucho respeto, de mucha serenidad, pero con mucha libertad, las personas que piensan así y que se manifestaron no es para señalarlas o acusarlas, o estigmatizarlas, hay que reconocer que ellas viven y conviven con otras personas que no ven y no piensan así, en el seno de las mismas familias muchas veces se ve esto”, declaró.
Durante la misa dominical que celebró en la catedral de Guadalajara, el cardenal Francisco Robles no hizo mención a la marcha o al tema de los matrimonios igualitarios, al final de la homilía sólo comentó que Dios “no es excluyente”.
DN










