Mito bajo cero

Marit Bjoergen es el mito en activo de los Juegos de Pyeongchang. La noruega, de 37 años, consiguió la plata en skiathlon y sumó su medalla olímpica número 11, que le coloca como la mujer con más preseas olímpicas de invierno en la historia.

La deportista desempató a Raisa Smetanina y Stefanie Belmondo, quienes tenían diez.

La Dama de Hierro, como es conocida en el mundo de la nieve, creció en el campo, cerca de Trondheim, en la granja de sus padres, donde se trasladara por el campo en esquís de fondo. Marit comenzó a competir con siete años; era el inicio de una carrera en la que Bjoergen estuvo casi siempre en la cumbre, a pesar de sus problemas de asma.

El asma fue motivo de una pequeña polémica, pues para ser tratada se medica con aprobación de la WADA para evitar el dopaje. Sin embargo, se le permitió el uso de dicha medicación para los Juegos de Vancouver, lo que provocó unas fuertes protestas, desde 2011 la medicación contra el asma usada por Bjoergen ya no está en la lista de sustancias dopantes.

La noruega es una atleta con mucho oficio y gracias a su veteranía supo tener el control sobre una prueba de 15 kilómetros, mitad 7.5 de esquí clásico y mitad 7.5 kilómetros de esquí libre y que ganó la sueca Charlotte Kalla, que sumó su sexta medalla olímpica.

Bjoergen, madre de un hijo de dos años, que dice es su inspiración, comenzó su idilio olímpico con las medallas en Salt Lake City 2002 con una plata por relevos. En Turín cazó otro cajón de plata, esta vez a nivel individual. Y su explosión llegó en Vancouver 2010, donde ganó cinco medallas (tres de oro), y en Sochi se colgó otros tres oros.

En Pyeongchang ha empezado su casillero con una plata el primer de competición. Bjoergen además tiene 18 títulos mundiales.

La seis veces campeona olímpica es considerada la mayor esprínter de la historia del esquí nórdico, con 27 victorias en su haber. Si bien sus comienzos olímpicos, en Turín 2006, fueron dubitativos, debido a una inoportuna bronquitis que la tuvo enferma, obtuvo su primera presea.

Marit atribuye parte de su éxito al cambio fundamental en su entrenamiento, tras Turín 2006, cuando empezó a trabajar en más aspectos mentales y se centró en la técnica, el equilibrio y la fuerza con lo que se convirtió ya en una leyenda del deporte.

@PatyPenia

JJ/I