El reinado de las telenovelas mexicanas se extingue. México era el país que más exportaba en todo el mundo, pero en los últimos años es Brasil, y ahora Turquía, los que están causando sensación.
En 2006, la primera serie turca que llegó a Latinoamérica fue Las mil y una noches y actualmente, por TV Azteca, se transmite Küsey güney, a la cual le va bien en rating, y por Netflix se transmite Son Destan y Bu sehir arkandan gelecek.
Y en Latinoamérica se vive el mismo fenómeno. En 2014, Suleimán el gran sultán tuvo gran éxito en MundoFox y fue muy comentada en redes sociales, a veces como Juego de tronos, de HBO.
Esta serie hablaba de las esclavas favoritas del harem de Suleimán, incluyendo a la principal de todas, que se convirtió en esposa legítima de Suleimán y madre de sus herederos, Hurrein. Los capítulos siguen ganando clics en Internet y la han comprado otras televisoras de diferentes países.
En la revista TVMAS, su directora y periodista, Amanda Ospina, habló en Miami con las dos empresas responsables de distribuir y exhibir estas telenovelas en Estados Unidos y Latinoamérica.
Turquía es el segundo exportador de telenovelas a nivel mundial, con una aspiración que generará, para el 2023, 2 mil millones de dólares.
Los directores de Latin Media y de Canal Pasiones, platican que para lograr estos negocios televisivos, se hacen reuniones mundiales en diferentes ciudades cada año y asisten a festivales como Natpe (Miami & Budapest), LA Screenings (Los Ángeles), Mipcom (Cannes), Miptv ( Cannes), Discop (Africa), BCWW (Corea), ATF (Singapore) y HFM (Hong Kong), entre otros.
Los expertos dicen que las novelas turcas se asemejan a las latinas. Para empezar son de formato largo, el parecido de sus actores es muy alto con el de los galanes latinos. Pero donde han destacado es en las historias y los escenarios, lo que atrae al público con su variedad y sólo se les realiza un digno doblaje.
El rating de las telenovelas ha bajado de manera alarmante en Latinoamérica, pero ello están preocupados, pues son exhorbitantes las cantidades para producirlas y a veces las ganancias no son suficientes.

En el caso de Televisa, esto ha generado terminar con las exclusivas en su elenco, reducir las telenovelas en capítulos y hacerlas ver como series, entre muchos otros cambios.
Ospina comentó en TVMAS que han pegado las temáticas trágico-amorosas y con producciones de altos presupuestos con magníficos escenarios naturales.
“Además, el género de la telenovela quedó rezagado en Latinoamérica, lo que ha dado paso al surgimiento de las llamadas súperseries como las historias de narcos, biográficas y thrillers”, destacó Ospina.
“Sin embargo, la telenovela basada en la vida del sultán Suleimán es una de las más vendidas a nivel mundial, y casi ningún experto fue capaz de leer el potencial de las series nacidas en Turquía”.
El drama turco Esposa joven ha sido vendido en América Latina a países como Argentina, Perú, Paraguay, Ecuador, Chile, El Salvador, Panamá, Nicaragua, Uruguay, Guatemala, Bolivia y Costa Rica.
En el caso de México, Televisa no se ha rendido y sigue sacando sólo sus telenovelas, que cada día luchan por conseguir credibilidad y rating entre los mexicanos.
Incluso se ha permitido prestarse actores como otras televisoras y comienzan a producir en conjunto.
De sus telenovelas, también Televisa genera contenido exclusivo para redes sociales e Internet, pero no les ha funcionado.
En cambio TV Azteca, en momentos de crisis, cerró sus puertas a producciones locales y decidió invertir una menor cantidad de dinero en telenovelas extranjeras, entre ellas Qué culpa tiene Fatmagül y está al aire Kuzey y Güney con buen rating.
En conclusión, las telenovelas y series turcas, según los expertos, son una joya por el ritmo de sus libretos, su gran producción, actores y actrices muy atractivos y grandes escenarios. Incluso, varias en Turquía son series y en Latinoamérica pegan capítulos para que tengan la duración de una hora en TV.
Los expertos dicen que el éxito de las telenovelas turcas también lo están alcanzando las indias y las brasileñas.
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