En ‘Terrestre’, Cristina Rivera Garza concede a sus personajes el derecho a la irresponsabilidad y a la imprudencia, señaló Mar García Puig. Son siete relatos “repletos de ánimo lúdico”, con la fortaleza que da la juventud y que permite especular lo que ocurriría si las mujeres “ocupáramos esos espacios de libertad”, agregó Eloisa Nava.
Con esta introducción las dos acompañantes de la escritora tamaulipeca abrieron la charla con la que Cristina Rivera compartió con sus lectores su deseo de hablar de los temas que hoy afectan a las mujeres y que para ella, es necesario nombrar.
Mar García dijo que los textos de ‘Terrestre’ le recordaron un triple feminicidio, conocido en los medios de comunicación de España como “Las niñas de Alcácer”, pueblo del que eran originarias Miriam, Toñi y Desirée, quienes intentaron llegar de aventón a una fiesta, pero fueron violadas, torturadas y asesinadas. Además, hubo un terrible manejo mediático.
Cristina Rivera admitió que en sus libros esa es su intención. Hablar de los espacios que dejan de ocupar las mujeres por los riesgos que se corren. Por ello, dijo, “Tenemos que hablar de esas relaciones brutales que provocan la desigualdad de género, las jerarquías desiguales de género. Tenemos que hablar de los feminicidios, tenemos que ponerlos en la mesa de discusión”.
Señaló que el peligro para las mujeres ha ido creciendo y algunas “nos han sido arrebatadas con lujo de violencia”, pero hay otras mujeres jóvenes “que se arriesgaron, que salieron al mundo, que abrieron una brecha, que abrieron camino”.
La mayoría de los relatos del nuevo libro de Cristina Rivera hablan de viajes realizados por jóvenes, pero no esos viajes para tomar la foto que se subirá a instagram o a esos lugares “que son igualitos a los lugares de los que partimos” y que no implican incomodidad. Son desplazamientos, indicó, que se hacen en un mundo hostil, en el que los muros crecen y nos dicen que los movimientos tienen que ser limitados, pero en los que “se platica”.
Contenta ante una sala llena, principalmente de jóvenes, contó que sus personajes son jóvenes porque es en esa etapa de la vida cuando se hacen las preguntas esenciales, aunque también reconoce que quienes no están tan jóvenes tienen la conciencia de que “no necesitamos tanto y hay mucho trecho por recorrer”.
En estos viajes, añadió, “cada uno va descubriendo, te enfrentas a cosas desconocidas, te incomodas, te descubres a ti mismo. El viaje es tan externo como interno”.
Cristina Rivera lamentó que en México “hemos perdido acceso a grandes partes de nuestro territorio”, pero todavía “tenemos la posibilidad de ir eligiendo nuestras pequeñas rutas”.

OPCIONES. La escritora lamentó que en México se ha perdido acceso a grandes partes del territorio, pero todavía hay pequeñas rutas. (Foto: Especial)
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