El periodista y defensor de los derechos humanos venezolano, Luis Carlos Díaz, afirmó que la captura de Nicolás Maduro no significó el fin del chavismo en Venezuela, sino un cambio en la cúpula del régimen.
De acuerdo con el periodista, entre la gente que manda hay funcionarios vinculados por crímenes graves que deberán enfrentar procesos judiciales por narcotráfico, corrupción y violaciones a derechos humanos en instancias internacionales. Señaló que el control político se mantiene en manos de Delcy Rodríguez, con respaldo de figuras como Diosdado Cabello en el aparato represivo y Vladimir Padrino López al frente de las Fuerzas Armadas.
Luis Carlos Díaz advirtió que, lejos de una apertura democrática, se intensificó la represión. En las últimas horas, se detuvo al menos a seis periodistas, se expulsó a corresponsales extranjeros, continúan bloqueados los medios digitales y redes sociales como X y no se ha liberado a los presos políticos.
Por ese motivo no hay celebraciones en las calles, porque el régimen instaló un clima de terror con retenes policiales en los que se revisan los teléfonos celulares, se inspeccionan conversaciones privadas y se detiene arbitrariamente a personas “sospechosas”.
El defensor de derechos humanos descartó un escenario de guerra civil, al sostener que en Venezuela no existen dos bandos armados equivalentes, sino un aparato criminal enfrentado a una población desarmada.
Respecto al rol de Estados Unidos, Luis Carlos Díaz consideró que su participación en la transición no implica una colonización del país, sino una oportunidad para recuperar instituciones colapsadas, en particular la industria petrolera, devastada por años de corrupción y mala gestión.
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