El anuncio del gobierno interino de Venezuela de liberar a un “número sustancial” de presos políticos se ha visto prácticamente paralizado por un enfrentamiento interno entre la presidenta interina, Delcy Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, de acuerdo con fuentes del régimen y organizaciones de derechos humanos.
Pese a los comunicados oficiales y a la expectativa generada tanto dentro como fuera del país, menos de una docena de detenidos habían recuperado su libertad hasta el fin de semana, según reportes de defensores de derechos humanos. Diversas ONG estiman que en Venezuela permanecen encarceladas más de mil personas por motivos políticos.
Fuentes familiarizadas con el proceso señalan que la liberación de presos se ha convertido en el primer escenario visible de una lucha de poder más amplia dentro del chavismo, tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses. De acuerdo con estas versiones, Cabello habría bloqueado la ejecución de órdenes judiciales que autorizan las excarcelaciones, profundizando la crisis interna del régimen.
Rodríguez, quien asumió el poder de forma interina, busca avanzar en un plan de estabilización impulsado desde Washington, que incluye gestos como la liberación de presos políticos para facilitar una transición política y reducir tensiones internacionales. Cabello, en contraste, enfrenta cargos por narcotráfico en Estados Unidos y mantiene una fuerte influencia sobre los cuerpos de seguridad e inteligencia, lo que le otorga capacidad para frenar decisiones clave.
Analistas consideran que la paralización de las excarcelaciones no responde a un simple desacuerdo administrativo, sino a una confrontación directa por el control del poder. “Bloquear liberaciones ordenadas por los tribunales revela hasta qué punto se ha agudizado la ruptura interna”, advirtió el consultor político Antonio De La Cruz.
Mientras tanto, el presidente estadounidense Donald Trump celebró públicamente el anuncio inicial de las liberaciones y anunció la suspensión de una nueva ofensiva militar, al considerar el gesto como una señal de cooperación. Sin embargo, los hechos en el terreno contrastan con ese optimismo.
Familiares de presos políticos continúan realizando vigilias frente a cárceles emblemáticas como El Helicoide y El Rodeo I, en medio de la incertidumbre y la falta de información oficial. Activistas denuncian que las pocas liberaciones realizadas han sido parciales y condicionadas, con medidas judiciales que permiten la reclusión nuevamente en cualquier momento.
GR









