La diputada federal de Morena, Maiella Gómez Maldonado, presidenta de la Comisión del Trabajo y Previsión Social en la Cámara de Diputados, calificó como histórica la aprobación de la reforma que reduce la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales, al asegurar que representa un avance para millones de trabajadores del país.
Tras una sesión de más de 12 horas en el Palacio Legislativo de San Lázaro, la reforma fue avalada por mayoría calificada al tratarse de una modificación al artículo 123 constitucional. Ahora deberá ser aprobada por al menos 17 congresos estatales para completar el proceso constitucional. Gómez Maldonado subrayó que la iniciativa responde a un compromiso asumido por la presidenta Claudia Sheinbaum y que su implementación será gradual, comenzando en 2027 y concluyendo en 2030.
La legisladora explicó que la reducción será progresiva: inicialmente de 48 a 46 horas, hasta alcanzar las 40 horas semanales, con el objetivo de permitir que las empresas, especialmente las micro, pequeñas y medianas, adapten sus esquemas productivos sin afectar salarios ni prestaciones. Defendió que la reforma cuenta con “legitimidad social”, al haberse realizado foros y ejercicios de consulta tanto con trabajadores como con empleadores.
Respecto a la discusión sobre establecer dos días obligatorios de descanso, señaló que la iniciativa original no contemplaba esa modificación y que el consenso alcanzado priorizó la reducción de horas sin imponer un modelo uniforme para todos los sectores, considerando que actividades como el turismo o la energía tienen dinámicas distintas.
Gómez Maldonado afirmó que la gradualidad busca evitar impactos abruptos en la operación de las empresas y proteger el empleo formal. Precisó que esta reforma se limita al cambio constitucional en materia de jornada laboral, mientras que posibles estímulos o medidas complementarias deberán abordarse en otras disposiciones legales.
La diputada destacó que, de concretarse la aprobación en los congresos locales y su publicación en el Diario Oficial, el Congreso contará con 90 días para discutir y aprobar las leyes secundarias correspondientes. Añadió que la meta es consolidar este nuevo esquema laboral como parte de una agenda más amplia de transformaciones en materia de derechos laborales impulsadas en los últimos años.
Finalmente, sostuvo que la reforma representa un beneficio tanto para trabajadores como para empleadores, al equilibrar derechos laborales con productividad, y confió en que los congresos estatales completen el proceso de validación constitucional en las próximas semanas.
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