El Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) concluyó el 2025 con sólo 97 días con buena calidad del aire, la cifra más baja registrada desde el año 2020, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) a través del Sistema de Monitoreo Atmosférico de Jalisco (Simaj).
El número de días con calidad del aire en niveles aceptables, es decir, dentro del rango de 0 a 100 puntos del Índice Metropolitano de la Calidad del Aire (Imeca) se ha convertido en un indicador clave para evaluar las condiciones ambientales en zonas urbanas, ya que con este parámetro se contabilizan las jornadas en las que la contaminación se mantiene en categorías de “buena” a “regular”, lo que implica menores riesgos para la salud de la población.
Según la clasificación oficial, la calidad del aire se mide en cinco niveles: es “buena” cuando se registran entre 0 y 50 puntos Imeca; “regular”, cuando hay de 51 a 100; “mala”, cuando va de 101 a 150; “muy mala”, cuando va de 151 a 200, y “extremadamente mala” cuando el parámetro supera los 201 puntos Imeca.
A partir de esa clasificación, 2020 concluyó con al menos 125 días con buena calidad del aire; 2021 cerró con 114; 2022, con 127; 2023, con 110; 2024, con 119, y 2025, con 97.
Año con año, el AMG enfrenta diversos episodios de contaminación atmosférica por dos causas recurrentes: las partículas menores a 10 micrómetros (PM10) y el ozono, ambos fuera de la norma durante la mayor parte del año. En el caso de las primeras, representan un riesgo significativo para la salud pública, ya que pueden provocar enfermedades respiratorias graves, como cáncer de pulmón y neumonía, además de agravar padecimientos como el asma, enfermedades cerebrovasculares y conjuntivitis.
En cuanto al ozono, provoca daños al medio ambiente en general, pero también afecta de manera importante a la salud de las personas y las mascotas, pues daña las vías respiratorias y alveolos, y exacerba las enfermedades pulmonares y cardiovasculares.
Por otro lado, los datos de Simaj también confirman que el mayor número de días con mala calidad del aire se concentra en la zona de influencia de las estaciones de monitoreo atmosférico ubicadas en Santa Anita, Santa Fe, Las Pintas y Miravalle.
Al respecto, la señora Marisa Yáñez, habitante de Las Pintas, denunció que en la zona se padece una contaminación crónica y omisión de autoridades. Reportó un deterioro sostenido en la calidad del aire, agua y entorno ambiental, así como la falta de acciones efectivas por parte de los gobiernos para atender la problemática.
Yáñez lamentó que, pese a registrarse episodios constantes de mala calidad del aire, en la zona no se implementan medidas como suspensión de clases o alertas permanentes a la población.
Explicó que Las Pintas se ubica en una cuenca rodeada por vialidades de alto flujo vehicular, como la carretera a Chapala y el Periférico, lo que agrava la acumulación de contaminantes. Aun así, abundó, no existe un registro oficial que vincule enfermedades de la zona con factores ambientales, lo que invisibiliza la magnitud del problema.
Previamente, Arturo Curiel Ballesteros, investigador del Centro Universitario de Ciencias Biológicas y Agropecuarias (CUCBA), explicó que la zona sur del AMG padece una exposición mayor a la contaminación debido al movimiento del viento, el cual arrastra las emisiones a ese espacio, y la orografía, ya que el cerro del Tesoro y el cerro del Cuatro modifican su curso y hacen que se queden retenido los contaminantes.
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