La presente situación del Siapa además de ser una crisis de salud, también es de derechos humanos, señaló la investigadora del Colegio de Jalisco, María Azucena Salcido.
“El Siapa en el 2022 recibió recomendaciones de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, pero hizo caso omiso de ella”, agregó.
Además lo señalan como incoherente: “hay una brecha entre el discurso de sus directivos y los estudios que dicen lo contrario: la percepción de los estudios es que por lo menos 70 por ciento de los hogares padece mala calidad de agua”.
Las fallas del Siapa, explica la investigadora, son estructurales: “es ineficiente, ineficaz y corrupto, ni siquiera en las cuestiones administrativas de cobranza es eficiente.
Se pierde la confianza en la institución, son años de esta fragmentación institucional; que cada quien asuma la parte que les corresponde, el tema del agua es un ciclo, todos son responsables, de este derecho humano que por el momento, está en crisis.
jc










