La Copa del Mundo de 2026, celebrada en Estados Unidos, México y Canadá, concluyó con una serie de récords que marcaron la edición más grande en la historia del torneo, al disputarse por primera vez con 48 selecciones nacionales y un total de 104 partidos.
Además de la inédita final entre España y Argentina, el certamen destacó por establecer nuevas marcas individuales y colectivas, así como por alcanzar cifras históricas de asistencia, ingresos y premios económicos.
En el plano deportivo, el francés Kylian Mbappé se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales al alcanzar 22 anotaciones, superando las 21 de Lionel Messi y las 16 que mantenía el alemán Miroslav Klose desde Brasil 2014.
Messi, Cristiano Ronaldo y el guardameta mexicano Guillermo Ochoa también ingresaron al exclusivo grupo de futbolistas con participación en seis Copas del Mundo. El argentino, además, se convirtió en el jugador de mayor edad en marcar un triplete en un Mundial, mientras que el portugués amplió su marca como el único futbolista que ha anotado al menos un gol en seis ediciones distintas.
Por primera vez en la historia del torneo, cuatro jugadores —Mbappé, Messi, Jude Bellingham y Erling Haaland— superaron los siete goles en una misma Copa del Mundo.
El Mundial también dejó actuaciones históricas para selecciones emergentes. Cabo Verde debutó en la competencia y avanzó a la fase eliminatoria tras completar invicta la fase de grupos. Asimismo, Bosnia y Herzegovina, Canadá, República Democrática del Congo, Costa de Marfil, Egipto y Sudáfrica alcanzaron por primera vez una ronda de eliminación directa.
África registró su mejor desempeño histórico al clasificar a nueve de sus selecciones a los dieciseisavos de final.
México también quedó inscrito en la historia gracias al Estadio Azteca, que se convirtió en el primer inmueble en albergar partidos de tres Copas del Mundo, tras haber sido sede en 1970, 1986 y 2026.
En el aspecto económico, la FIFA reportó ingresos récord por 15 mil millones de dólares, el doble de lo obtenido durante Catar 2022. Además, repartió 655 millones de dólares en premios entre las 48 federaciones participantes, mientras que el campeón recibió un incentivo de 50 millones de dólares.
La asistencia también alcanzó cifras sin precedentes. Más de 6.5 millones de aficionados acudieron a los 104 partidos disputados en los 16 estadios sede, con una ocupación cercana al 99.7 por ciento. El torneo superó ampliamente el anterior récord de asistencia, establecido por Estados Unidos 1994 con aproximadamente 3.5 millones de espectadores.
Fuera de la cancha, el impacto del Mundial también se reflejó en plataformas digitales y consumo. Spotify registró un aumento de 275 por ciento en las reproducciones de listas relacionadas con el campeonato respecto a la edición de Catar 2022, mientras que durante la fase de grupos se vendieron alrededor de 300 mil hot dogs en los estadios.
GR










