Durante los primeros cinco meses del año el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) acumuló únicamente ocho días con buena calidad del aire, de acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) mostrados en la plataforma Monitoreo de Indicadores del Desarrollo de Jalisco (Mide).
En el portal se explica que el indicador de calidad del aire contabiliza los días en que las condiciones atmosféricas del AMG se mantienen en las categorías “buena” o “aceptable”, de acuerdo con el Índice Aire y Salud (IAS) establecido en la NOM-172-SEMARNAT-2023.
Las mediciones calculan las concentraciones de los contaminantes como ozono, dióxido de nitrógeno, dióxido de azufre, monóxido de carbono, partículas menores a 10 (PM10) y 2.5 (PM2.5) micras. Una vez obtenidos los valores diarios, se identifica la concentración más alta registrada entre todos los contaminantes y estaciones de monitoreo, y ese valor define la categoría de calidad del aire del día conforme a los rangos establecidos por el IAS.
La medición, añade, se realiza con información generada por las estaciones del Sistema de Monitoreo Atmosférico de Jalisco (Simaj), cuyos registros horarios son validados mediante procedimientos de control y aseguramiento de la calidad de los datos.
Con base en esa información, 2025 no es un buen parámetro a considerar, ya que concluyó con apenas 39 días con buena calidad del aire, la cifra más baja registrada desde 2020. Ese año, el del arranque de la pandemia de Covid-19, concluyó con al menos 101 días con buena calidad del aire, mientras que 2021 cerró con 120; el 2022, con 88; el 2023, con 57, y 2024, con 80.
En cuanto a las zonas más contaminadas en la ciudad, los datos de Simaj indican que el mayor número de días con mala calidad del aire se concentra en la zona de confluencia de las estaciones Santa Anita, Santa Fe, Las Pintas y Miravalle, es decir, al sur de la metrópoli.
De acuerdo con la Semadet, las PM10 y el ozono son dos de los principales causantes de la contaminación atmosférica del AMG. Ambos están fuera de la norma durante la mayor parte del año y representan un riesgo significativo para la salud pública, ya que pueden provocar enfermedades respiratorias graves, como cáncer de pulmón y neumonía, además de agravar padecimientos como el asma, enfermedades cerebrovasculares y conjuntivitis.
¿Y LOS EPISODIOS DE CONTAMINACIÓN?
Al panorama de la mala calidad del aire se suman las precontingencias y contingencias atmosféricas activadas este año. En total, del 1 de enero al 19 de julio se activaron 56 episodios: 48 corresponden a precontingencias atmosféricas y ocho a contingencias atmosféricas fase 1.
En el mismo periodo, pero de 2025, ya iban 143 precontingencias y 21 contingencias atmosféricas fase 1.
En el mismo periodo también se activaron 32 alertas y 12 emergencias atmosféricas, cifras menores a las 58 y 17, respectivamente, de 2025. Estos episodios contaminantes derivan de eventos extraordinarios, como incendios u otras fuentes que pueden afectar la calidad del aire.
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