La caída de árboles durante las tormentas y el uso de pesticidas amenazan a la oruga peluche (‘Megalopyge opercularis’), especie que aparece entre septiembre y noviembre en el Área Metropolitana de Guadalajara (AMG) y que en su etapa adulta se convierte en una polilla polinizadora.
Así lo advirtió la Unidad de Rescate de Fauna Silvestre de Tlajomulco (URFST), área que documentó durante más de ocho meses el ciclo de tres ejemplares. Uno de ellos permaneció más de 250 días en etapa de pupa y el 3 de agosto pasado eclosionó una hembra y, dos días después, comenzó a ovipositar sobre una pequeña rama.
El seguimiento permitió observar la vulnerabilidad de la especie durante su prolongado desarrollo. El director de la Unidad de Acopio y Salud Animal Municipal (Unasam), Luis Alberto Cayo Cervantes, señaló que la pérdida de árboles puede afectar sus poblaciones.
Explicó que durante una tormenta pueden caer hasta 60 árboles y que, al ser triturados, también se pierde la biodiversidad que depende de ellos. A esto se suma el uso de productos químicos en áreas verdes, el cual puede afectar a distintos organismos.
“Es una especie muy vulnerable a largo plazo”, advirtió Cayo Cervantes, quien destacó la importancia de conservar el arbolado para mantener el ciclo de esta especie.
Asimismo, explicó que la oruga peluche también enfrenta el temor entre la población por información errónea difundida en redes sociales, principalmente durante la temporada en que aumenta su presencia en la región.
El monitoreo muestra que la especie atraviesa distintas etapas antes de convertirse en una polilla polinizadora, por lo que la dependencia llamó a sustituir el temor por información y evitar afectaciones innecesarias a estos ejemplares.
Para la URFST, el seguimiento forma parte de sus labores de rescate, investigación y educación ambiental con el objetivo de conocer las especies del municipio y promover su conservación.
Finalmente, la dependencia señaló que preservar el arbolado urbano y reducir el uso de químicos en áreas verdes beneficia tanto a la “oruga peluche” como a otros organismos que dependen de estos espacios para completar sus ciclos de vida.
jl/I










