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Vecinos de Mirador de San Isidrio, sin acuerdo tras reunión con alcalde de Zapopan

Vecinos de Mirador de San Isidrio, sin acuerdo tras reunión con alcalde de Zapopan

El sabor de boca que dejó entre vecinos de Mirador de San Isidro la reunión con el alcalde de Zapopan, Juan José Frangie Saade, es de molestia y falta de certezas.

Aunque el encuentro permitió que los habitantes expusieran nuevamente sus cuestionamientos al proyecto Legado Jalisco, los vecinos aseguran que no obtuvieron compromisos concretos para detener o modificar la obra y que el proyecto continúa. Este lunes, además, presentaron un amparo ante la justicia federal para buscar frenar su desarrollo.

La reunión se concretó después de que los vecinos dialogaran con diputadas de Movimiento Ciudadano y negociaran la participación del alcalde.

Frangie Saade puso como condiciones que acudieran al menos 80 residentes de Mirador de San Isidro y que el encuentro se realizara en un casino proporcionado por el gobierno, en lugar del campamento instalado en el predio donde los habitantes mantienen su protesta. Una vez en el lugar, los asistentes fueron acreditados como residentes de la zona y escucharon una presentación sobre el proyecto.

De acuerdo con Bryan Velázquez, vecino de la colonia, desde el inicio del encuentro se les planteó que el proyecto se realizará y que, en lugar de oponerse, buscaran mecanismos para que la construcción generara beneficios tanto para los habitantes como para el gobierno.

Sin embargo, señaló que las propuestas expuestas no respondieron a las demandas de los vecinos y que la principal certeza ofrecida por el alcalde fue su palabra, pese a que también les informó que está próximo a dejar el cargo.

Frangie Saade también ofreció disculpas por el desalojo del campamento, pero los vecinos consideraron que el reconocimiento no resuelve el conflicto, debido a que la presencia policial y las actividades en el predio continúan.

Además, explicó que se trata de un proyecto del gobierno de Jalisco, por lo que su margen de decisión es limitado, aunque ofreció fungir como mediador ante el gobernador Pablo Lemus Navarro.

Para los habitantes, esta posibilidad tampoco representa una solución suficiente, pues consideran que no se han establecido acuerdos concretos sobre el futuro del predio.

Mantienen su rechazo a la construcción de las viviendas y cuestionan tanto la forma en que se impulsó el proyecto como la información disponible sobre los permisos y estudios que, aseguran, deberían respaldarlo.

Los vecinos aseguran que mantienen disposición al diálogo, pero exigen acuerdos concretos y una solución que considere sus planteamientos.

 

jl/I