El diputado de Hagamos, Enrique Velázquez, presentó un acuerdo legislativo para solicitar a siete municipios metropolitanos, al SIAPA y a las instituciones de salud que garanticen el suministro prioritario de agua potable en hospitales y refuercen sus sistemas de purificación para evitar afectaciones a tratamientos como la hemodiálisis.
La propuesta plantea que los ayuntamientos de Guadalajara, Zapopan, San Pedro Tlaquepaque, Tonalá, El Salto, Juanacatlán y Tlajomulco de Zúñiga, en coordinación con el Sistema Intermunicipal de los Servicios de Agua Potable y Alcantarillado (SIAPA), establezcan mecanismos para abastecer de manera prioritaria y permanente a hospitales, clínicas y unidades médicas cuando se presenten fallas en el suministro ordinario.
El acuerdo también propone facilitar la instalación, el subsidio o la dotación de plantas potabilizadoras de emergencia y sistemas de ósmosis inversa, con el objetivo de que el agua utilizada en las unidades médicas cumpla con los requerimientos necesarios para los procedimientos médicos, particularmente en las salas de hemodiálisis.
La propuesta también contempla enviar oficios a las representaciones del IMSS y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para solicitar que fortalezcan sus reservas hídricas y sus sistemas de purificación, a fin de mantener la continuidad de la atención médica.
Velázquez advirtió que la falta de agua suficiente y de calidad en los centros médicos puede comprometer actividades indispensables para la atención de pacientes, como la higiene, la esterilización de instrumental quirúrgico, la limpieza de quirófanos y el funcionamiento de áreas críticas.
Por su parte, Mily Naveja, presidenta de la asociación Donación de Milagros indicó que una sesión de hemodiálisis requiere alrededor de 600 litros de agua y puso como ejemplo la Clínica 110 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), donde, según sus datos, se atiende a unos 150 pacientes al día en cinco turnos, con una necesidad aproximada de 30 mil litros diarios para este procedimiento.
Advirtió que la suspensión de una sesión puede poner en riesgo la salud de los pacientes y pidió que las personas que reciben diálisis y hemodiálisis sean consideradas prioritarias ante posibles cortes o esquemas de distribución de agua.
Además, se planteó solicitar a la autoridad sanitaria que valore la emisión de una alerta para la comunidad renal ante los problemas de calidad del agua reportados.
El acuerdo legislativo fue presentado ante la Oficialía de Partes del Congreso de Jalisco y se prevé que sea discutido en una próxima sesión.
CES









