Independientemente del resultado de las elecciones presidenciales en Estados Unidos (EUA), los aranceles impuestos a las exportaciones mexicanas no se van a retirar, debido a que se han convertido en una fuente clave de ingresos para el gobierno estadounidense de la que difícilmente prescindirán, advirtió Antonio Ortiz Mena, presidente del Comité T-MEC del Consejo Mexicano de Comercio Exterior (COMCE).
El especialista aclaró que estos cobros impositivos forman parte de una "nueva realidad" comercial global y no representan una falla o debilidad de los negociadores mexicanos. En ese sentido, destacó que lo fundamental para el país es garantizar que las tarifas que pague México se mantengan en niveles inferiores respecto al resto de las naciones.
Ortiz Mena enfatizó que la mayor amenaza para la economía mexicana no es el porcentaje del arancel en sí, sino la incertidumbre:
"Debemos saber cuánto van a subir, si habrá nuevos o si se aplicarán más. La incertidumbre es el tema central, más que los aranceles mismos", aseveró.
El directivo del COMCE señaló que la meta prioritaria para el gobierno y el sector privado de cara a la próxima revisión del T-MEC debe ser acotar esa incertidumbre, ya que la falta de reglas claras perjudica las cadenas de suministro y las inversiones en los tres países miembros (México, Estados Unidos y Canadá).
A pesar del panorama, Ortiz Mena subrayó que México se mantiene en una posición sólida y ventajosa. En la actualidad, los productos mexicanos que ingresan al mercado estadounidense pagan de los aranceles más bajos a nivel mundial.
Respecto a las constantes amenazas y discursos hostiles del presidente Donald Trump hacia la relación bilateral, el representante del COMCE pidió mantener la calma y centrarse en la realidad macroeconómica: "Debemos fijarnos en los números reales de comercio más que en la retórica política", concluyó.
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