Los elementos policiales desplegados durante las protestas del pasado domingo afuera de Casa Jalisco no solo hicieron un uso excesivo y desproporcionado de la fuerza, sino que excedieron sus facultades legales y actuaron de forma desorganizada e individual, advirtió el especialista en seguridad y uso de la fuerza, Daniel Gómez-Tagle.
El consultor descartó que las agresiones directas a manifestantes o el lanzamiento de piedras desde el interior de la residencia oficial respondieran a una orden directa del gobernador Pablo Lemus Navarro, al señalar la falta de lógica táctica y el alto costo político de una instrucción de esa naturaleza:
"Había policías actuando por su propia cuenta. No veo cómo el gobernador, con cálculo político, pudiera haber dado la orden explícita de tirar piedras o golpear a personas dentro de Casa Jalisco; simplemente no tiene sentido político", explicó.
Gómez-Tagle recordó que, tras las recomendaciones emitidas por Naciones Unidas a Jalisco en 2022 durante el sexenio de Enrique Alfaro Ramírez, diseñó un protocolo técnico integral para la fuerza pública. Dicho modelo buscaba estructurar la actuación antimotines en coordinación estricta con los mandos y establecer responsabilidades individuales o en cadena de mando en caso de violaciones a los derechos humanos.
Sin embargo, el especialista lamentó que el proyecto fuera congelado por disputas políticas al requerir modificaciones en la capacitación policial, apuntó que, de haberse implementado este protocolo, habría permitido identificar con precisión quién dio las órdenes, si hubo insubordinación o quiénes fueron los agentes que actuaron por libre albedrío.
Asimismo, lamentó que, al no existir mecanismos técnicos de control ni voluntad real de reformar las corporaciones, los episodios de violencia e impunidad policial volverán a repetirse.
El especialista urgió a analizar los hechos con rigor técnico y sin sesgos partidistas, advirtiendo que la crisis por las protestas del agua se encuentra atrapada en una confrontación política de mayor escala.
Sostuvo que mientras Morena se propone tomar Jalisco, capitalizando el descontento social para debilitar al Gobierno Estatal, Movimiento Ciudadano intenta retener el control político. Por ello, instó a formular "preguntas incómodas" sobre los vacíos en el control policial sin perder de vista la realidad operativa de lo sucedido en las calles.
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