Las aventuras de Sergio Mendhoza continúan, ya que aún no logra descubrir su destino y revelar algunos de los misterios que lo acompañaron en las tres entregas anteriores de la saga El libro de los héroes escrita por Antonio Malpica.
La cuarta novela de la secuela para jóvenes tiene por nombre El destino y la espada, en la cual su protagonista aborda su propia historia, la búsqueda que dejó pendiente al finalizar el libro tres (El llamado de la estirpe), así que se verá “más entregado a esta misión de que tiene que llevar a cabo”, explicó el autor en entrevista.
“Los demonios siguen ahí, no le dan tregua a pesar de la encomienda que lleva, pero sobre todo es más el asunto de ir revelando ciertos misterios que se van quedando en el ánimo”, expresó.
La obra está contada sobre dos líneas del tiempo, la primera desde lo presente y la segunda es donde se sigue conociendo de dónde surge este personaje. “Afortunadamente tiene unos días de estar en el mercado y al menos los fans más leales están reaccionando, creo que es positivo el balance”, aseguró Malpica, así que ya puedes adquirirlo en las librerías de la ciudad.
El reto de una saga
Durante ocho años, el músico, dramaturgo, novelista y hasta ingeniero de sistemas, Antonio Malpica, ha escrito la saga El libro de los héroes, compuesta por Siete esqueletos decapitados, Nocturno Belfegor, El llamado de la estirpe y recientemente El destino y la espada, un proyecto nada fácil, aseguró.
Aunque la primera idea del libro de terror, suspenso y aventuras pretendía que sólo fuera un solo texto, “me di cuenta que el universo que estaba creando daba para más”, por lo que después de platicar con la editorial Océano, se acordó presentarla por entregas.
“Cada uno (de los libros) ha ido apuntalando cada vez más el gusto por los lectores por este tipo de libros, que de pronto parecieran difíciles. Los chicos los han adoptado bastante bien y me atrevo a decir que también los grandes se han sumergido en esta aventura conmigo y ocho años después puedo decir que ha sido principalmente satisfactorio todo lo que ha ocurrido en torno a Sergio Mendhoza y sus amigos”, confesó Antonio Malpica.
Sin embargo, escribir una saga no es nada sencillo, puntualizó, “tienes que cuidar muchas cosas y desde el principio y a veces no se puede abarcar todo lo que quisieras, y te das cuenta que hubieras querido hacer esto en el primer libro, pero ahí vas avanzando”, apuntó el autor, aunque añadió que ha sido “más gozoso que doloroso” el proceso creativo y más porque la recepción de los lectores ha sido buena.
“Desde el punto de vista de la escritura se aprende mucho a cuidar la misma historia, casi al nivel molecular, tratar de que no se te vaya nada, ser riguroso contigo mismo y para que los lectores sigan a tu lado”, compartió el escritor también de Ulises 2300 (2003).
Lo que es seguro es que con la saga El libro de los héroes cumplirá diez años, ya que la siguiente y última entrega de la historia tendrá que ser en uno o dos años más. “ El año que entra cumplo 50 y puedo decir que cierta porción de mi vida la he invertido en esto”, puesto que desde 2007 “todo el tiempo está presente Sergio Mendhoza y sus amigos”, la cual describe como una “experiencia irrepetible”, y aunque volviera a escribir una saga, nunca sería como la primera.
Una fórmula para nuevos lectores
La literatura para jóvenes, en donde un chico es el protagonista que está acompañado de aventuras, suspenso y algo de ficción es cada vez más frecuente en el país, que en muchas ocasiones son la primera opción para adentrarse a las letras y dejan de lado las obras clásicas, como en años atrás se promovía la lectura.
“Soy partidario de esta idea, de que los chicos empiecen a leer con textos que son más adecuados porque es cierto que antes no se les veía un mercado posible o como lectores a los que valiera la pena atender, entonces todos los textos eran para adultos, con sus excepciones celebres, pero se agotaban siempre”, comentó para NTR Antonio Malpica. Ahora, hay más atención y se mira al joven como un buen lector en el futuro.
“Si se inicia con libros que están escritos ex profeso y que disfrutan enormemente, que los irán preparando para otro tipo de lecturas, lo cual no significa que deben dejar atrás estas letras”, agregó el escritor, es buena opción, ya que ahora ha aumentado el número de creadores para estas edades y más allá de ser un buen nicho de mercado para el mundo editorial, “realmente está formando lectores”.
El dato
Antonio Malpica está un poco distanciado del teatro, aseguró, pero tiene “ganas de volver”, de manera que prepara una obra junto con su hermano a quién necesita para escribir mejor un montaje. “Si siento que me falta su soporte cuando hacemos teatro”, añadió.
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