“A partir del 1 de octubre en la Zona Metropolitana de Guadalajara, después de muchísimos años, no va a gobernar un partido político, van a gobernar los ciudadanos y eso va a ser la diferencia de fondo. Aquí no va a haber una ciudad pintada de naranja, va a haber una ciudad pintada de esperanza”.
Las palabras son de Enrique Alfaro Ramírez y fueron pronunciadas el 15 de junio de 2015 en las instalaciones del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana, donde el entonces presidente municipal electo de Guadalajara recibió y exhibió ante las cámaras su constancia de mayoría, cobijado en aplausos y abrazos.
Tenía ya en sus manos el documento que lo legitimaba como alcalde y aprovechó el momento para recodarles a los ciudadanos, quienes le otorgaron su avasallador triunfo electoral, que serían ellos quienes marcarían el rumbo de la ciudad a partir de que él asumiera el cargo.
Pasaron 10 meses desde aquel día y, ya como alcalde en funciones, Alfaro puso a prueba su propio principio de inclusión: anunció en abril de 2016 que pondría en marcha el Plan Maestro Huentitán, que consta de una veintena de obras públicas para ese distrito por 688 millones de pesos; ahí va incluido el proyecto principal que en realidad financiará al resto, el desarrollo inmobiliario Iconia, a cargo del Grupo Hotelero Salamanca.

Dicho proyecto primero fue difundido por el ayuntamiento entre integrantes de asociaciones civiles de Huentitán y representantes de colonos, pero a lo largo de meses de reuniones ellos nunca aprobaron Iconia, pues implica la privatización del terreno municipal de la calzada Independencia y Periférico Norte para detonar un núcleo habitacional y comercial de carácter privado.
Para los vecinos y activistas consultados, Iconia equivale a perder un espacio de valor ambiental que puede ser rehabilitado para uso público y cuya redensificación masiva traerá problemas al barrio, mientras que para el gobierno municipal es la oportunidad de hacer un negocio que detonará desarrollo en Huentitán.
El Ayuntamiento de Guadalajara insistió con los ciudadanos. Levantó un número indeterminado de encuestas en la zona, donde se consultaba a los vecinos si les gustaría contar con la serie de obras que implica el plan maestro, como un nuevo planetario, un jardín botánico, una unidad de medicina familiar, un centro deportivo. Pero no se especificaba que se financiarían con el Fondo Iconia ni que se le entregarían a Grupo Hotelero Salamanca 5 hectáreas de 13 que son públicas.
La respuesta positiva de la comunidad a través de esas encuestas le bastó al gobierno como respaldo social para pactar con el desarrollador su puesta en marcha, aunque los vecinos del distrito que desconocen o desaprueban la intervención completa son quienes más han hecho oír sus protestas.
El avance del proyecto sin tomar en cuenta los cuestionamientos sociales derivó en que un grupo de colonos se manifestara el 11 de agosto y clausurara simbólicamente el predio de la Calzada y Periférico; exigieron que se respete el patrimonio de los tapatíos, que no se entregue a privados y que se recupere el espacio.
A pesar de que el malestar social, la inconformidad y la falta de transparencia del proyecto ante la gente han ido en aumento desde abril, cuando se dio el anuncio, el alcalde Alfaro Ramírez ha repetido que Iconia va y no hay marcha atrás.

“Cuando se planteó el nuevo proyecto de Iconia, la manera en que se va a pagar el terreno, cómo se van a invertir los recursos en Huentitán, que la zona va a tener 650 millones de pesos en infraestructura, la perspectiva cambió; los vecinos me acaban de confirmar y van a estar sentados en la mesa que nos va a permitir aplicar el plan maestro”.
“Lo que no podemos pensar es que en Huentitán no va a pasar nada (...) nosotros nunca dijimos que no queríamos un desarrollo en ese terreno”, dijo Alfaro Ramírez a los medios de comunicación el 20 de julio.
Tal planteamiento va en contra de su propio discurso, pues en la sesión de ayuntamiento del 13 de noviembre Alfaro Ramírez propuso comenzar los procesos legales para recuperar ese terreno que en 2008 había sido entregado al Grupo Mecano América para el proyecto Puerta Guadalajara, ahora llamado Iconia, pero que nunca se concretó y sólo destinó la propiedad al abandono.
Según las palabras del propio alcalde, la intención de su iniciativa, que se aprobó ese día en el ayuntamiento, era recuperar dicho espacio público para beneficio de los tapatíos, según consta en el acta de sesión.
“De ser aprobado este dictamen el día de hoy, iniciaremos el trámite jurídico para recuperar este predio; no va a ser sencillo, no será una ruta en la cual vayamos solos”.
“Creo que lo más importante para los vecinos que hoy nos acompañan, para que nos ayuden a informar, es que el día de hoy, por lo que ya escuchamos todos, se va a aprobar por unanimidad que empecemos a enderezar el camino de un asunto que se fue perdiendo en el tiempo (...) Ya la realidad es otra y tenemos que actuar en consecuencia, sin politizar el tema, hacerlo con un profundo sentido de responsabilidad para rescatar una de las zonas emblemáticas del municipio de Guadalajara”, dijo en sesión el alcalde frente a vecinos que aplaudieron el primer paso para el rescate del predio.
Cheque en blanco
A pesar de las protestas de vecinos, académicos e incluso integrantes del Colegio de Ingenieros Civiles, quienes critican la formalización de un desarrollo urbanístico de alto impacto sin tener información técnica ni un proyecto ejecutivo, el ayuntamiento terminó de elaborar el 26 de agosto el convenio con Grupo Hotelero Salamanca, que daría luz verde al inicio de obras.
El propio director de Obras Públicas de Guadalajara, Jorge Gastón González, reconoció el 25 de agosto que no contaba con planos ni el proyecto final del desarrollo Iconia porque los empresarios aún lo estaban definiendo, pero aun sin este factor el ayuntamiento ya estaba en condiciones de comprometerse con ellos.

“El convenio contiene las obras a entregar en diferentes rubros; hay calles, hay banquetas, avenidas principales, hay cruces seguros, hay puntos limpios, hay espacio de renovación urbana, hay arreglo de unidades, es un gran conjunto de acciones clasificadas y que la empresa con la que se hace el convenio da la opción de entrega a 24 meses y a 16 meses ciertas cantidades de obra”.
“Ellos están planteando quizá un cambio de proyecto del que habían metido, no lo conocemos todavía a ciencia cierta pero va con la identificación de... conscientes de uso de suelo y ocupación de suelo muy definido, no pueden mover eso ya”, dijo a EnJaque Gastón González.
Pese a que primero van a firmar el convenio con Grupo Hotelero Salamanca y posteriormente conocerían su proyecto de urbanización en el predio de la Calzada y Periférico, el funcionario negó que se trate de un cheque en blanco, pues la empresa todavía tiene que tramitar las licencias de construcción y pagar por ellas.
“Hasta no tener la licencia de construcción específica y pagada podrán arrancar el proyecto; el convenio es a cumplir con las formas de uso de suelo, de ocupación de suelo, de entrega de estas obras a beneficio de la sociedad, y el cumplimiento”, agregó.
Si bien la empresa aún no presenta sus documentos para tramitar una licencia de construcción en el predio municipal, el ayuntamiento ya asume que se le entregarán, puesto que las 22 obras del Plan Maestro Huentitán dependen íntegramente de los 688 millones de pesos que Grupo Hotelero Salamanca pagará por urbanizar.
Sin el desarrollo de Iconia, sea como fuere, no hay obras sociales para Huentitán.
Violentan valor ambiental
La principal queja de los vecinos e integrantes de asociaciones civiles que el año pasado integraron el Frente Unido Huentitán es que el proyecto Iconia le quita a la ciudad la oportunidad de habilitar un predio municipal para uso público; sin embargo, el terreno en cuestión además tiene un valor ambiental reconocido por el gobierno del estado, que está siendo omitido en la planeación urbana.
De acuerdo con el Plan de Ordenamiento Ecológico Territorial (POET) de Jalisco, dicho terreno forma parte de la Unidad de Gestión Ambiental (UGA) 209, cuyo territorio está sometido a política de conservación, pues se trata de una franja de áreas verdes que inicia en la ceja de la Barranca y se extiende 2 kilómetros hacia la zona urbana, terminando en Periférico y la calzada Independencia.

Para la directora del Instituto de Derecho Ambiental (Idea) e investigadora de la Universidad de Guadalajara, Raquel Gutiérrez Nájera, desarrollar un proyecto de urbanización con torres habitacionales e incluso centro comercial, como se ha adelantado que sería Iconia, implicaría primero modificar el POET para desincorporar al predio de la UGA 209.
La otra opción que plantea es ajustar el proyecto a las condicionantes que establece el documento para los desarrollos inmobiliarios dentro de la UGA con el fin de disminuir el impacto ambiental hasta donde sea posible; de hecho, dentro del informe de la unidad se establecen como prioritarios los proyectos acordes a la vida rural.
Ninguna de las dos opciones ha sido considerada por el ayuntamiento, ya que ha hecho caso omiso a las disposiciones del POET y, por otro lado, ya acordó con Grupo Hotelero Salamanca los términos de su convenio sin conocer las características del proyecto urbanístico que plantean en Huentitán.
“Esa zona está destinada a uso de conservación, realmente esa zona su vocación natural es que haya áreas verdes en la franja de la barranca del río Santiago, máxime porque Guadalajara es la ciudad que menos tiene áreas verdes dentro de la zona metropolitana”, planteó la especialista.
“La sustentabilidad y los servicios que ofrecen esos predios que no son lotes baldíos, son mucho mayores a cualquier cantidad de dinero que puedan traer a esa zona. Lo que deberíamos de preguntarnos es si todos los servicios ambientales que esta área ofrece para la ciudad de Guadalajara valen menos”.
Al respecto, el director de Obras Públicas del municipio, Jorge Gastón González, aseguró que los impactos ambientales generados en las 5 hectáreas que tomaría Iconia de las 13 que son del municipio quedarían compensados con obras de rehabilitación en las otras 8 restantes, donde habría arbolado y áreas verdes.
Sin embargo, esta visión de compensación era rechazada por Mario Silva Rodríguez, ex activista ambiental y actual director de Movilidad del Ayuntamiento de Guadalajara, quien en su faceta como promotor de los espacios verdes y el respeto por una visión integral del medio ambiente declaró en abril de 2011 que plantar árboles en una zona impactada no revierte los efectos nocivos de las obras.
“Los funcionarios creen que con arbolitos, pastos y algunas plantas de ornato ofrecen compensaciones ambientales, pero aún no entienden que es algo más complejo, que tienen herramientas más avanzadas que permitirían tomar mejores decisiones”, dijo en una publicación Silva Rodríguez.

“(Muchas obras en Guadalajara) se llevan a cabo sin conocer de qué manera impactan negativamente a los ecosistemas y la provisión de servicios ambientales que nos dan”, añadió; e insistió en la importancia de las organizaciones de la sociedad civil para complementar los vacíos institucionales en materia ambiental.
Quieren obras sustentables
Los académicos, vecinos e integrantes de asociaciones civiles que se han expresado en contra de Iconia sí quieren el resto del Plan Maestro Huentitán: la dotación de servicios públicos básicos como escuelas de arte, centros deportivos, de salud, culturales y lúdicos, pero no a costa de privatizar y urbanizar una zona pública de valor ambiental.
“Financiamiento para obras a cambio de un proyecto de esa naturaleza no tiene congruencia porque va a generar más problemas. No hay estudios hídricos todavía, hay absorción de agua en esa zona y si se tapa con cemento ya no va a haber escurrimientos”, planteó Eduardo Almaguer Ureña, integrante del Frente Unido por Huentitán.
“Nos quieren meter la idea de que desarrollo es construcción y dinero, pero desarrollo es tener elementos como participación cívica, medio ambiente, servicios públicos; hemos propuesto después de consultas públicas impulsar en esos terrenos un parque metropolitano”.
Incluso Almaguer Ureña expuso que no estarían en contra de Iconia si hubiera apertura a los ciudadanos y se planteara un proyecto urbano de bajo impacto ambiental que cumpla íntegramente con las condicionantes de la UGA 209, no un punto de vivienda masiva con centro comercial y torres, como se ha informado hasta ahora.
“Si tú vas a generar un desarrollo tiene que cumplir con la ley, con la norma ambiental, con el Plan de Ordenamiento Ecológico Territorial, y adelante, pero primero presenta los estudios que deben ser. ¿Cómo quieren que estemos a favor de un proyecto que ni siquiera conocemos y no se han presentado estudios? Es incongruente, de entrada, hotel, oficinas, centro comercial, es un abuso”, añadió.
Sobre este aspecto, el investigador de la Universidad de Guadalajara Arturo Gleason Espíndola expresó que es inadmisible proponer un desarrollo habitacional de alto impacto sin estudios previos.
“Si nosotros no tenemos los estudios para justificar un plan maestro que va a impactar la parte de la hidrología, que es la parte natural y la parte de la hidráulica que son todos los tubos, vamos a tener problemas. Hacen primero el plan (sin saber) si cabe o no cabe el agua, sin saber cómo va a impactar la movilidad, eso no importa”, declaró el investigador.

Dichos señalamientos que el investigador ha repetido en varias ocasiones le han valido que el alcalde lo califique como una persona para la cual ningún proyecto es viable, que se opone al desarrollo de la ciudad.
Sin oposición partidista
En el Ayuntamiento de Guadalajara los partidos Acción Nacional (PAN), Revolucionario Institucional (PRI) y Verde Ecologista de México (PVEM) son oposición, pero en el tema de Iconia y el Plan Maestro Huentitán todos han apoyado al alcalde Enrique Alfaro, a pesar de la resistencia civil.
El coordinador de regidores del PAN y quien fue el autor del proyecto Puerta Guadalajara, ahora denominado Iconia, cuando ostentaba el cargo de presidente municipal, Alfonso Petersen Farah, se ha limitado a cuestionar la falta de transparencia con la que Alfaro ha manejado el tema, pues ni siquiera los ediles tenían conocimiento del nuevo proyecto.
Además, el blanquiazul ha dedicado tiempo en los medios a justificar por qué el proyecto impulsado durante su gestión fracasó y derivó en el abandono del terreno de la Calzada y Periférico.
Aclaró que la empresa española a la que se le dio la concesión del predio para desarrollar Puerta Guadalajara, Grupo Mecano América, se vio afectada por la grave crisis económica de su país de origen y se quedó sin manera de concretar el proyecto inmobiliario y el pago de 65 millones de dólares en obras para Huentitán.
Pero además este grupo incurrió en irregularidades al ceder los derechos del terreno al Grupo Hotelero Salamanca sin autorización del ayuntamiento, por lo que se le inició un proceso penal que sigue en pie hasta que el nuevo convenio con Salamanca se firme y los acuerdos entren en vigencia. Esto es, el ayuntamiento se desiste de la denuncia por el incumplimiento y el grupo inmobiliario comienza las obras.
Alfonso Petersen también ha declarado que las administraciones subsiguientes no le dieron seguimiento y hundieron el tema hasta ahora, cuya debilidad es la falta de información.
“Creo que éste es un tema que debía ser mucho más socializado con los regidores; nosotros no tuvimos más información que la que recibimos y una entrevista que tuve personalmente con el presidente municipal, en la cual le solicité de manera directa que nos diera más información, se comprometió a que el lunes. La agenda se complicó, no se citó a la junta y nos quedaron muchísimas dudas”, dijo.
“Otro punto importante es cuáles son las garantías para que, lo que ayer nos pasó con Grupo Mecano América, no nos pase hoy con Grupo Salamanca. El que se quema con leche hasta al jocoque le sopla; ya nos pasó, que no nos vuelva a pasar”.

En tanto, regidores del PRI, como Sergio Otal Lobo y Ángeles Arredondo Torres, y del Verde Ecologista, Bernardo Macklis Petrini, han apoyado tácitamente las decisiones del presidente municipal. El primero lo hizo desmarcándose del tema pese a ser la cabeza de la oposición priísta y la segunda, limitándose a descalificar a Alfaro Ramírez de manera indiscriminada, lo cual le ha restado seriedad a su gestión edilicia. Por su parte, el verde únicamente ha señalado al respecto que vigilará el tema, mas no ha marcado una agenda.
Villanueva respalda
Quien abiertamente le da el voto de confianza a Enrique Alfaro para los proyectos en Huentitán es el regidor priísta con licencia Ricardo Villanueva Lomelí, quien en mayo dejó su lugar de oposición en el cabildo para dirigir el Centro Universitario de Tonalá de la Universidad de Guadalajara.
“Guadalajara tiene un problema de despoblamiento grave; revisando el proyecto, que se cuide la parte medioambiental, no hay que tenerle miedo. Guadalajara tiene un potencial de desarrollo vertical importante y hay que ser más enemigo ya de lo que no se hace, ese proyecto tiene años y creo que lo que hay que hacer es tomar decisiones también”, comentó Villanueva Lomelí el 23 de agosto.
“Las zonas que están cercanas al transporte público masivo deben verse para redensificarse respetando el medio ambiente. Guadalajara, en 20 años, ha perdido población y se refleja en pérdida de dinero, de servicios, de calidad de vida y hemos provocado mandar a vivir a la gente a la periferia”, dijo el tricolor en referencia a la viabilidad de repoblar el punto en Periférico.
Aunque sí indicó que la debilidad del proyecto ha sido la socialización, defendió que el Municipio procure el aumento de su recaudación pero también debe abrirse a la discusión, pues excluir las voces en contra perjudica más.
“Creo que los predios municipales destinados a desarrollos habitacionales bien pensados y bien planeados están bien; me parece peor no hacerle nada a ese terreno. Si es un área de gestión ambiental que está generando un uso de suelo indebido se resuelve rápido por los técnicos, pero hay que discutirlo abiertamente, no hacer discusiones de sordos”.
Blindan ciudadanos
Mientras se firman los convenios para concretar el proyecto en Huentitán, los ciudadanos hacen su parte para blindar el predio; cuentan con un amparo concedido el año pasado por un juzgado federal administrativo que instruye a no llevar a cabo ningún proyecto en el predio de la Calzada y Periférico en tanto no se desahogue el fondo del conflicto.
El amparo fue promovido por los vecinos el año pasado, al constatar que los planes parciales que promovió el ex alcalde Ramiro Hernández García en su gestión pretendían cambiar el uso de suelo de área verde a mixto, contraviniendo incluso el Plan de Ordenamiento Ecológico de Jalisco. Ese instrumento mantiene con tranquilidad a los vecinos ante la inconformidad con Iconia.
“En el trienio pasado se ampararon contra el plan parcial para blindar el uso de suelo de toda la zona, es contra este documento que promovimos el recurso. Además estamos pensando ampliar el amparo en contra de estos acuerdos que está sacando el Ayuntamiento de Guadalajara porque toda esa zona está dedicada a zona a conservación”, comentó Raquel Gutiérrez Nájera, directora del Instituto de Derecho Ambiental.
Las obras
Plan Maestro Huentitán
- Jardín botánico y centro deportivo de alto rendimiento en El Disparate
- Escuela de orquestas comunitarias
- Planetario
- Pabellón ecotécnico
- Pabellón de exposiciones
- Arena y parque educreativo para las Fiestas de Octubre
- Unidad de medicina familiar
- Malecón
- Extensión del Parque Natural Huentitán
- Renovación de infraestructura básica en Huentitán el Bajo, el Alto, Lomas del Paraíso y el barrio Dr. Atl
- Desarrollo inmobiliario Iconia, cuyos constructores pagarán las obras antes enlistadas
¿Qué es la Unidad de Gestión Ambiental?
Es una figura de política ambiental establecida en el Plan de Ordenamiento Ecológico Territorial de Jalisco para identificar las zonas que, por sus características biogeográficas, tienen un valor que se debe cuidar a la par del desarrollo de la ciudad. Dependiendo del caso, algunas permiten la urbanización, pero se deben cumplir las condicionantes establecidas en cada UGA. El predio municipal donde se pretende desarrollar Iconia y el estatal donde se plantean las Fiestas de Octubre forman parte de la UGA 209, con política de protección.
DN/I










