México no se dispara en el pie

México y Canadá se unieron contra los aranceles que insistió imponer Trump a las importaciones de acero y a las de aluminio. Decidieron, además, aplicar contramedidas equivalentes en importaciones de Estados Unidos y mantenerlas mientras Trump no elimine las suyas.

Los países que comparten frontera con EU habían quedado exentos de esta medida bajo la condición de lograr un acuerdo favorable en la renegociación del TLC, lo cual no se cumplió, porque ante los cabildeos y las posiciones de ellos no se llegó a ningún acuerdo.

El gobernador del Banxico, Alejandro Díaz de León Carrillo, reconoció que en los próximos días el tipo de cambio del peso podría enfrentar algo de volatilidad asociada al ambiente electoral en nuestro país y a las negociaciones del TLC; ratificó que se mantienen como válidos los pronósticos de crecimiento del PIB para 2018, en un rango entre 2 y 3 porciento, pero más cerca de 3 por ciento.

En conferencia de prensa para presentar el informe trimestral, enfatizó que en el primer trimestre se percibió un mayor dinamismo de la actividad económica, que podría conducir a que el crecimiento para este año, en su conjunto, se pueda ubicar en el rango superior del intervalo.

Entre los mayores riesgos para el crecimiento destacó que la renegociación del TLCAN no sea favorable para el sector productivo mexicano, o que incluso resulte en su cancelación.

Sobre el tipo de cambio del peso explicó que los economistas de la encuesta de Banxico lo calculan en 18.83 pesos por dólar para finales del año, mientras que los sondeos de Citibanamex lo calculan en 19 pesos hacia diciembre, aunque los contratos de futuro anticipan volatilidad.

Por otra parte, cuestionado acerca de las advertencias de la OCDE sobre potenciales salidas de capitales de México y cuál sería la política para evitarlas, manifestó que el banco central contribuye a un ajuste ordenado de la economía y los mercados financieros.

Ante ello, el secretario de Economía mexicano, Ildefonso Guajardo Villarreal, comentó que nuestro país habrá de imponer un arancel a Estados Unidos y que las tasas impositivas a productos norteamericanos se analizarán para que no tengan impacto en la canasta básica nacional, ya que “México no se dispara en el pie”.

Dijo que los bienes estadounidenses a los que el gobierno de México impondrá tasas fueron analizados para cuidar el impacto en cadenas productivas y no afectar ni la competitividad de la industria ni el consumo o la inflación, que por cierto lleva una ruta de desaceleración.

Las medidas para compensar las tarifas arancelarias de EU serán publicadas formalmente en el DOF la próxima semana y podrán incluir más productos.

@acanovelez

JJ/I