Presentarán obra sobre la violencia de estado

(Foto: Especial)

Este fin de semana se presentará en Guadalajara una pieza emblemática sobre la violencia hacia la mujer. Canyland, Tierra de lobos, haciendo alusión a Caperucita Roja y el lobo, que son varios allá afuera.

Se trata de una serie de cuadros dramáticos escritos por Arístides Vargas,William Blake, Sofía Monsalve y testimonios de mujeres víctimas de la violencia de Estado en Argentina, bajo la dirección y dramaturgia de Ana Woolf e interpretadas por la actriz: Sofía Monsalve

Candyland tierra de lobos, desde Colombia se presentará en el Teatro Jaime Torres Bodet para el público de Guadalajara este sábado 11 de agosto a las 20 horas y el domingo 12 de agosto a las 18 horas. La entrada será libre.

En la obra, como explica la sinopsis, “la soledad es llenada por un juego que se repite una y otra vez, gestos que mantienen el mundo interno del personaje protegido y en perfecto orden. No sabemos cuándo comenzó esta historia pero sí sabemos cuando termina. Un lobo aúlla y el mundo se desmorona. Llega un tiempo sin tiempo y un espacio árido donde una vieja transitará evocando sus recuerdos, de niña, de mujer, de vieja niña mujer”.

La obra, con varias metáforas sobre Caperucita Roja, habla sobre la violencia hacia la mujer.

La autora ha explicado sobre la pieza, la pregunta original fue hecha a las creadoras mismas fue:¿cuándo perdimos nuestra inocencia? A partir de qué situación, circunstancia, acción, hecho; el resto fue solo seguir escuchando los relatos que fueron llegando. El de una mujer adulta, Cirila, que aún lloraba la ausencia de su madre. La ceremonia de un té que cada tarde compartían, que quedó suspendida allá en el tiempo, hace más de 40 años. El grito de ¡Asamblea! En medio de ladridos de perros y olor a madera y carne quemada.

“Con Candy Land, tierra de lobos intentamos concluir una ceremonia, restituir un mal

simbólico, escénico, a una historia interrumpida por una brutal realidad. El teatro, una vez

más, si bien no nos permite recuperar un cuerpo, nos permite sí, reparar, entender y sanar

heridas personales, sociales, sin olvidar que a la vuelta de la esquina los lobos aún siguen

acechando”.

JJ/I