Bienestar y productividad

Ante los innegables cambios constantes, aunado al acelerado avance tecnológico, el sector empresarial se ve forzado a reinventarse o desaparecer; sin embargo, esta visión de modernizarse se encuentra sesgada por preocuparse en sus bienes y servicios, desestimando la importancia del impacto que representa el evolucionar también en la manera en que su personal es contratado, capacitado y en el modo de proveer un espacio saludable para los trabajadores, pues esto prevendría la excesiva rotación de personal, ineficiencia, burnout, entre otras situaciones que afectan directamente a la organización.

Una empresa de vanguardia es aquella que responde a las necesidades de su mercado, pero, sobre todo, que cubre con las necesidades de sus empleados, es decir, el empresario consciente de la importancia de innovar es aquel que brinda actualización, capacitación y educación continua, asegurándose de garantizar el desarrollo de competencias básicas y transversales en las personas que forman parte de su empresa. Además, se ha demostrado que una persona que percibe que su empleador se preocupa y ocupa de su bienestar, es más comprometida, mantiene su motivación, es productiva, y conserva su empleo por largos periodos.

De esta forma, los empresarios con la claridad de que, para lograr el éxito, es necesario incluir a personas actualizadas y capacitadas en temáticas y prácticas que desafortunadamente no se adquieren durante su formación académica, comprenden que la actualización les hace menos vulnerables y que un constante aprendizaje y capacitación representan una inversión que les dará como resultado mayor competitividad y reconocimiento empresarial.

Por el contrario, la empresa que no se preocupa por el bienestar de sus trabajadores, enfrenta inversión de recursos y tiempo en reclutamiento y selección constante, trabajadores sin pericia por su corta antigüedad, problemas entre compañeros, baja productividad, entre otras problemáticas.

Las organizaciones decididas a transformarse, ofrecen un empleo humanizado, por lo que tendrán que contemplar que la inversión en la hoy obligada actualización continua, será de manera integral para brindar a sus colaboradores una calidad de vida tal que se refleje en productividad, permanencia, clima laboral saludable, flexibilidad, certidumbre, identidad, disposición, desarrollo de habilidades y destrezas, es decir, reciprocidad entre lo que se proporciona y lo que se recibe a cambio.

Esto se puede iniciar a través de la actualización continua del personal del departamento de recursos humanos, que a su vez puede reproducir este entrenamiento con el personal de la empresa, comprendiendo que, al beneficiar a los trabajadores, está optimizando el desarrollo de la empresa.

psic.dayane.castellanos@hotmail.com

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