FRA: ahora va por el PAN

Dice un dicho que para que la cuña apriete, tiene que ser del mismo palo. Pregunto: ¿para que el PAN recupere su identidad, viva de acuerdo con sus principios y doctrina, necesita entonces que lo dirija un Gómez Morín, a nivel nacional, y un tradicionalista a nivel estatal?

Sin duda la aparición del ex gobernador Francisco Ramírez Acuña en la arena donde se contenderá por la presidencia del Comité Estatal del PAN, la tarde del viernes pasado, tomó de sorpresa a muchos dentro y fuera de Acción Nacional, pues apenas días antes su nombre había sido puesto sobre la mesa como prospecto para buscar la dirigencia nacional, a propuesta del ex gobernador Alberto Cárdenas Jiménez.

Sin embargo, Ramírez Acuña se hizo a un lado, manifestó su apoyo para que Manuel Gómez Morín alcance a llegar al CEN y comenzó a sondear la posibilidad de convertirse en rival de Carlos Arias Madrid y del eterno aspirante a cuanto cargo esté en juego dentro del PAN, César Madrigal Díaz, aunque el sábado se manejó el nombre de una nueva aspirante: el de la diputada Pilar Pérez Chavira, quien hasta el momento de escribir estas líneas no lo había oficializado.

Y, al parecer, la respuesta que encontró fue suficientemente fuerte y amplia para decidir contender y registrarse próximamente como precandidato, luego de que el mismo viernes entregó su carta-intención a la Comisión de Elecciones.

¿Es Francisco Ramírez Acuña el perfil que requiere el panismo jalisciense para recuperarse del severo golpe electoral del 1 de julio, luego de que se entregó y dobló a los caprichos de Ricardo Anaya y cuyo candidato, Marko Cortés, busca ahora continuar como candidato a la dirigencia del CEN por el sendero del ex candidato presidencial, pese al enorme daño que le hicieron al PAN?

Coincido con los panistas que dicen que sí. Considero que el también ex secretario de Gobernación con Felipe Calderón Hinojosa es quien mejor puede regresarle al PAN la esencia que perdió frente al pragmatismo extremo al que fue arrastrado apenas llegaron los panistas al poder, tanto en la Presidencia de la República como en las gubernaturas.

La llegada de Ramírez Acuña a la lista de aspirantes a obtener la dirigencia estatal del PAN, sin duda alguna hace más interesante una contienda que se creía era sólo entre dos bandos: el del denominado Grupo del Comité Estatal, donde se asegura que la mano que mece la cuna sigue siendo la del ex dirigente Eduardo Rosales Castellanos, y el de la mezcla de diversos grupos y corrientes internas que, curiosamente, eligieron para encabezarlos como candidato a la presidencia a Carlos Arias Madrid, integrante del grupo político del ex senador José María Martínez que renunció al PAN para sumarse a López Obrador. Y como compañero de fórmula lleva a Antonio Gloria Morales, del grupo del ex gobernador Emilio González, identificado por su cercanía con el alfarismo.

Además de su trayectoria política, sin desconocer que no es monedita de oro y que cuenta también con detractores, la ventaja de Ramírez Acuña podría estar, precisamente, en el origen de sus adversarios, por un lado; y, por el otro, que puede ser quien capitalice la inconformidad de miles de militantes que se han alejado del PAN, algunos, o renunciado, otros, precisamente porque las dirigencias anteriores se alejaron de su doctrina y se entregaron a los brazos del pragmatismo, de la nómina, del poder, y se dedicaron a vivir de administrar las derrotas.

El reto de Ramírez Acuña será llegar al militante con un discurso que lo convenza no de que el PAN volverá a ser lo que fue, porque entonces tendrán que resignarse a mantenerse como oposición, sino de que será un partido que se conducirá bajo el régimen de sus principios, de su doctrina, para aspirar nuevamente llegar al poder.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I