Madrazo: 1 historia, 2 versiones

¿A qué Roberto Madrazo le creemos? ¿Al que anteayer le declaró al periodista Emanuel Sibilla, en su programa Telereportaje, en Tabasco, que en sus actas de escrutinio Andrés Manuel López Obrador aventajaba –no que había ganado– a Felipe Calderón en la elección de 2006? ¿O al que en 2007 –apenas un año después de los comicios– ni una palabra de lo anterior le mencionó al escritor y catedrático chileno Manuel S. Garrido para su libro La traición. Roberto Madrazo, editado en mayo de 2007, y a lo largo de sus 301 páginas, cuando sin duda tenía fresco en la memoria lo sucedido en la contienda presidencial en la que por vez primera en su historia el PRI quedó en tercer lugar?

Primera contradicción. Madrazo le dijo a Garrido que no reconoció a Felipe Calderón “por dignidad”, pues una cosa “era reconocer en mi fuero más íntimo que nos había ganado (Calderón), y otra muy distinta que Roberto Madrazo se rindiera ante un grupo de poder dentro del PRI (los gobernadores que presionaban a favor del panista con el que supuestamente ya habían negociado)”, mientras a Sibilla le dijo que no reconoció a Calderón porque “quería que yo presentara las actas como candidato del PRI, en donde iba a demostrar él su triunfo respaldado en actas del PRI”. ¿Entonces?

Segunda contradicción. Madrazo Pintado le dijo a Emanuel Sibilla que “en mis actas, Andrés estaba encima de Calderón, en mis actas. En las del PRI no lo sé”. A Manuel Garrido le dijo otra cosa: “Mis propios números y los del partido me decían que en los paquetes no había 2 millones de votos más para Roberto Madrazo (…). Y mira que yo revisé todo” Si revisó todo, ¿no advirtió la tendencia favorable a López Obrador? ¿Por qué guardó silencio aun cuando el resultado no le era favorable? ¿No era su obligación velar por que se respetara el voto ciudadano y fortalecer la democracia en el país, aun cuando la victoria no fuera para él? ¿Entonces?

Tercera contradicción. En Telereportaje, Madrazo dijo: “Yo le apostaba a que hubiera recuento, si el IFE hubiese tomado la decisión de hacer recuento como exigía una parte de la oposición que contendía casilla por casilla y voto por voto…”. A Manuel S. Garrido, quien le recordó que el PRD le propuso sumarse a la impugnación y apoyar la estrategia de revisar voto por voto, casilla por casilla, le confesó que no le apostó al recuento. Y le dijo por qué cuando el escritor le preguntó: “¿Por qué no te sumaste, por qué no encabezaste la impugnación electoral?”. Madrazo le contestó:

“Porque no entraba a la pelea (…). Por lo demás, había elementos suficientes, hechos irrefutables y preceptos jurídicos para anularla por la intromisión del presidente Vicente Fox…”. Pero aun así justificó por qué no pidió la impugnación: “Podía haber abierto una verdadera caja de Pandora y desatar una crisis (…). Sabía que una acción como esa abriría de par en par la puerta a una ingobernabilidad imprevisible en el país. Y no me presté al juego”.

En su libro, Garrido le recuerda a Madrazo que la noche de la elección dijo textualmente “que el proceso ha sido legal, como obra en nuestras actas, es legítimo, es un proceso claro… que no deja lugar a dudas”. Y el escritor le pregunta que si con ese discurso no hay una contradicción “también clara con lo que me has dicho en esta conversación”. ¿Y qué creen que le contestó Madrazo?

“No, no la hay, porque si revisas todo el discurso verás que me estoy refiriendo al único tema del que yo decidí hablar esa noche: la derrota clara y transparente (…) del candidato Roberto Madrazo”. O sea, Madrazo dio un discurso la noche de la jornada electoral para reconocer ante los mexicanos que votaron y no votaron a su favor que el “proceso” de su derrota fue “legal, legítimo, claro, que no deja lugar a dudas”. ¡Plop!

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I