Cabify y Uber: golpe a la confianza

En la economía del siglo 21, muchas de las empresas que han triunfado rápidamente y se han convertido en jugadores globales, incursionaron en mercados que no existían. Tal es el caso de todos los gigantes del Internet, como Google o Facebook.

En el caso de las empresas de taxi ejecutivo como Uber o Cabify, la novedad del uso de una aplicación que funciona en los teléfonos inteligentes de las personas significó el surgimiento de un mercado enorme en la vieja industria de la transportación de personas.

No es que Uber o Cabify inventaran el servicio de taxi, sino que le ofrecían al pasajero la posibilidad de contar con un servicio eficiente, limpio, confiable y sobretodo, seguro. La noción de poder saber exactamente quien manejaba el vehículo, su nombre, las placas del auto, así como el poder seguir en tiempo real el desplazamiento del vehículo a través del celular, significó un nivel de servicio que muchos aplaudimos como un avance producto de las nuevas tecnologías y que dejaban obsoletos, los servicios tradicionales de taxis.

Sin embargo, con el reciente asesinato de la joven Mara Castilla en la ciudad de Puebla, de pronto queda en evidencia que se ha perdido el mayor de los activos de estos servicios: la confianza en su seguridad.

Ahora después de la tragedia, hasta el hecho de que los choferes de estos servicios te ofrezcan la tradicional botellita de agua o el dulce durante tu trayecto, parece sospechoso o fuente de dudas.

Lo que antes parecía un plus que nos hacía apreciar los beneficios del uso de Internet en los teléfonos celulares, se ha convertido en lo mismo que el servicio tradicional de taxis: un medio inseguro y con riesgos para todos. Mortal en algunos casos para las mujeres.

Esto es terrible porque mucho del funcionamiento de una economía depende de la confianza de las personas. La confianza entre nosotros hace que realicemos decenas de operaciones, compras de bienes y solicitud de servicios. Cuando la confianza desaparece, todos perdemos. Los costos se elevan.

Y este incremento en costos se ve reflejado en los precios al consumidor.

El nivel de vida baja, primero por la inseguridad y luego por la subida en precios.

@Israel_Macias

JJ/I