Jugosos negocios

Mi abuelo me dijo: hay dos tipos de personas, las que trabajan y las que buscan el mérito. Trata de estar en el primero, hay menos competencia

 

Indira Gandhi

 

Ahora resulta que la ciudad está en venta y al alcance del mejor postor. Los titulares de las dos principales alcaldías de la Zona Metropolitana de Guadalajara hicieron sendos anuncios informando de esto a los ciudadanos que los eligieron. En Guadalajara, el presidente municipal dio aviso de que, con el pretexto de la redensificación del centro, pondrá en venta varias fincas propiedad de los tapatíos.

De acuerdo con las declaraciones de Enrique Alfaro, los edificios de Guadalajara que serán vendidos tendrán como fin el desarrollo de vivienda vertical, o sea, el desarrollo de más torres; sin embargo, no se ha dado a conocer ningún proyecto de construcción de infraestructura urbana –o de ampliación de la existente– que garantice la capacidad municipal para brindar los servicios públicos básicos a quienes habitarán esos inmuebles.

 

Más rascacielos

Pablo Lemus, por su parte, ha señalado que promoverá el cambio de uso de suelo en avenidas principales para permitir, también, la construcción de torres de vivienda. Lo hará con el pretexto de frenar el crecimiento horizontal en zonas en las que no hay la infraestructura para prestar los servicios básicos –aunque con negarles los permisos de construcción se resolvería el problema–, lo que provoca descontento entre aquéllos que llegan a habitarlos.

El problema radica en que tampoco el alcalde zapopano ha informado de ninguna obra para hacer nueva infraestructura –la cual ya es insuficiente en la actualidad–, como tampoco ha hablado de ampliación alguna a la existente.

 

Lucrativo

Las frecuentes controversias surgidas en torno a la construcción de las modernas torres de departamentos, oficinas y áreas comerciales, así como la facilidad con la que los constructores y desarrolladores se libran de la acción de la ley, sólo han demostrado que cada uno de estos casos se trata de un jugoso negocio.

Aunque los informes publicados en los medios sólo proporcionan visiones parciales del problema: las demandas municipales, el tan socorrido recurso de la afirmativa ficta, los permisos de construcción ilegales, los repentinos cambios de uso de suelo en los Planes Parciales de Desarrollo, etcétera.

Todo está publicado en fragmentos de información que, como las piezas de un rompecabezas, sólo deben unirse para obtener la imagen completa: un conjunto de contubernios en el que ganan autoridades, constructores y desarrolladores.

 

Liderazgos

Recientemente, los alcaldes han buscado hacerse visibles para los votantes. Ambos, Alfaro y Lemus, diseñan sus agendas de trabajo con actividades que atraen los reflectores mediáticos y aprovechan toda oportunidad para aparecer, aunque no siempre les resulta como quisieran.

En días pasados, durante la inauguración de una unidad deportiva, Enrique Alfaro tuvo un enfrentamiento con un ciudadano. Como era de esperarse, las versiones variaron unas de las otras; sin embargo, para desgracia de Alfaro, se difundieron videos de lo ocurrido. Las imágenes muestran a un gobernante soberbio, irascible, prepotente y majadero, más aún cuando volvió para insultar al individuo en cuestión, que sólo pedía ser escuchado y terminó frente al juez cívico pagando una multa.

Alguien me dijo que, más que alcalde, Enrique Alfaro parecía un pendenciero de barriada. Al parecer, Alfaro olvida con frecuencia que es un servidor público que se debe a sus electores, le guste o no. Ambos alcaldes, como muchos otros gobernantes, deberían escuchar el proverbio galés que atinadamente señala: “El que quiera ser líder, debe ser puente”.

@BenitoMArteaga

JJ/I