La amenaza de Lemus Navarro

La imagen es clara en el video: un teléfono celular sobre el escritorio, junto a una laptop, en cuya pantalla se lee el apellido de quien llama: Frangie y el número celular que identifica que es el del “Trabajo” de quien llama y que es Juan José Frangie Saade, jefe de Gabinete en el Ayuntamiento de Zapopan que encabeza como presidente municipal Jesús Pablo Lemus Navarro.

A través de este video se escucha de manera contundente la amenaza que Frangie Saade hace a dos de los directivos del periódico El Informador que se encuentran en la oficina donde se grabó la imagen que el fin de semana dio la vuelta a través de las redes sociales y con el que se confirmó lo que el gobierno zapopano pretendió desmentir a través de un comunicado de prensa el mismo jueves pasado cuando el matutino los evidenció en su portada al publicar la nota en la que denunciaron la amenaza.

En este video se escucha claramente la inconfundible voz de Juan José Frangie que textualmente dice:

“Te lo estoy pasando textual: que si sacan ustedes el desplegado, si lo aceptan, se acabaron las relaciones con El Informador… en todos los aspectos”.

Luego de la intervención de uno de los directivos del diario, Frangie lo interrumpe para subrayarle –como para que no quede duda de que le transmite literal el mensaje y la amenaza del alcalde Lemus Navarro– que: “Te estoy diciendo las palabras textuales…”.

Luego el directivo de El Informador se lamenta y le responde a Frangie: “Qué pena, porque no es el trato que nosotros le hemos dado a Pablo, el trato de amenaza…”.

Se escucha que Frangie lo vuelve a interrumpir: “¡Pérame, pérame (sic), no es amenaza!”.

Entonces el directivo que mantenía la conversación le responde: “¿No? ¡Cómo no…! ¡Sí es una amenaza…!”.

Luego se escucha también la voz del otro directivo que reafirma: “¡Sí es una amenaza…! ¡Suena a amenaza clarita…!”. Y ahí se acaba el video que circuló de esta conversación que ningún directivo de cualquier medio de comunicación quiere nunca tener con algún hombre del poder, independientemente del nivel de gobierno que sea, pero que lamentablemente sigue ocurriendo pese a que los gobernantes presumen ser diferentes a los anteriores y en sus discursos se presentan como fervorosos defensores y respetuosos de la libertad de expresión. “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”, dice la sabiduría popular.

Este audiovideo pone en evidencia las mentiras del gobierno zapopano cuando en su comunicado de aquel jueves asegura que “esta administración no ejerce ningún tipo de presión sobre la línea editorial de medio alguno”. ¿Entonces cuál fue el propósito de Jesús Pablo Lemus al mandarle decir a El Informador con su jefe de gabinete, Juan José Frangie, que “si sacan ustedes el desplegado, si lo aceptan, se acabaron las relaciones con El Informador… en todos los aspectos”? ¿No es eso presionar a un medio de comunicación para que modifique su línea editorial de libremente decidir qué desplegados acepta o no? Quizás creyó que los directivos del diario guardarían silencio y no publicarían su amenaza.

Sería bueno también que Jesús Pablo Lemus expliqué qué quiso decir con aquello de que el Ayuntamiento de Zapopan rompería relaciones con El Informador “en todos sus aspectos” ¿Qué significa eso de “en todos sus aspectos?

Con aquello de llamar “basura” a algunos diarios que critican y son incómodos al alfarismo; de lanzar la advertencia de que se elaboraron “carpetotas” integradas con toda aquella información crítica o negativa del alfarismo publicada y emitida por periodistas y medios de comunicación, lo único que faltaba era la prueba de cómo estos gobiernos presionan y amenazan a los medios que creen que deben de estar a su servicio.

Y luego pretenden que les creamos que no son igual a los demás.

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I