La indecisa IP de Jalisco

José Antonio Meade Kuribreña probablemente se fue satisfecho de su gira por Jalisco ante la gran concurrencia que tuvo en la mayoría de los principales eventos que encabezó como en Lagos de Moreno, en Zapopan en su encuentro con empresarios y en el Parque Montenegro, no así, en cambio, en algunos otros eventos como la comida con empresarios de Arandas, donde la representación de éstos fue muy pobre, de acuerdo con el reporte de algunos asistentes.

Se estima que en el evento de Lagos de Moreno la concurrencia fue de poco más de 4 mil personas que abarrotaron las instalaciones del Palenque, mientras que en su encuentro con empresarios en Puerta de Hierro fue al tope del salón sede, el más amplio del lugar. Las fotografías dan fe de que prácticamente no cabía ni un alfiler.

En pasadas elecciones presidenciales en las que contendió Andrés Manuel López Obrador tuve oportunidad de asistir a varias reuniones de empresarios jaliscienses donde el denominador común era uno solo: manifestar su oposición a El Peje y su apoyo a cualquiera de sus adversarios, haya sido Felipe Calderón en 2006 –cuando el candidato priísta fue Roberto Madrazo– o Enrique Peña Nieto en 2012 –cuando la abanderada panista fue Josefina Vázquez Mota–.

Quizás de todos los candidatos presidenciales, el empresariado jalisciense conozca mejor a Meade Kuribreña por razones naturales de los cargos que ha ocupado y la relación que ha tenido con ellos, no sólo en Hacienda, sino en dependencias de financiamiento al campo, por ejemplo. En otros términos, podría asegurar que nadie de los aspirantes como José Antonio ha apoyado al sector privado de Jalisco en los dos últimos sexenios por azares del destino.

¿Será esto suficiente para considerar que el sector privado de Jalisco apuesta a favor de José Antonio Meade para que llegue a la Presidencia, no obstante de que la mayoría de las encuestas –con todos los asegunes que éstas puedan tener y los antecedentes de que no han sido muy atinadas en los últimos procesos electorales– lo colocan en la tercera posición en la preferencia ciudadana?

Hasta el momento, aunque apenas arranca la tercera semana de campaña por la Presidencia de la República, ninguno de los grandes empresarios jaliscienses ni los representantes de las cúpulas del sector privado –que no son lo mismo– se han manifestado abierta y públicamente, como sí lo hicieron en elecciones anteriores, a favor de ninguno de los candidatos: ni por López Obrador ni por Ricardo Anaya ni por Margarita Zavala ni por Jaime Rodríguez El Bronco ni por Meade Kuribreña. Han sido cautelosos, quizás porque se resisten a pronunciarse a favor de un candidato en el que no confían pero se mantiene como puntero de entre los aspirantes, como es Andrés Manuel.

Si José Antonio Meade encabezara las encuestas o se mantuviera en una lucha cerrada, aun cuando estuviera en segundo lugar, quizás el apoyo empresarial ya se hubiese manifestado a su favor; o cuando menos un importante sector del mismo. Pero no, no se atreve a manifestarse públicamente.

Ayer los empresarios jaliscienses fueron anfitriones del candidato priísta y se abstuvieron de manifestarse a su favor. Ni siquiera aquellos a los que le es reconocida públicamente su militancia o simpatía priísta o que en años anteriores se pronunciaron abiertamente antilopezobradoristas. Ahora hicieron mutis. Y es que trascendió que los de ayer, también recibirán a los otros cuatro candidatos y quizás no quieren equivocarse al pronunciarse a favor de alguno de ellos antes de tiempo, por aquello de los intereses en juego, no vaya a ser que gane el tabasqueño.

Es cierto, 2018 no es igual que 2006 y 2012, pero Andrés Manuel sigue siendo el mismo al que los empresarios jaliscienses le temían en aquellos años. ¿O no?

ES TODO, nos leeremos ENTRE SEMANA.

JJ/I