Parque Solidaridad, espacio de contraste

Motivo. Mucha gente lo frecuenta porque es la opción más cercana. (Foto: Grisel Pajarito)

Las familias se apresuraban para alcanzar lugar limpio para tener un día de campo. Niños, adultos y personas de la tercera edad ingresaban ayer al Parque de la Solidaridad para tener un mediodía recreativo, aunque la limpieza no es la mejor cara de este sitio. Terroso en su gran mayoría, el parque luce amarillento, sin brizna de pasto en la mayoría de sus áreas, sino tierra por doquier, lo que lo hace, afirman algunos usuarios, totalmente insalubre.

Juan Pedro Escandón es vecino de la zona y un visitante frecuente de este parque, y advierte: “Vengo mucho no por sus comodidades, sino por lo cerca que está de mis casa; yo vivo a dos cuadras de aquí”.

A decir de Juan Pedro, este parque ha sido descuidado, sobre todo en materia de riego. “Si tú ves, puedes darte cuenta de que a pesar de que hay asadores y mucho espacio, es molesto venir y pensar en hacer una carne asada o sentarse a comer algo. Los ventarrones levantan la tierra y en breve estás todo empanizado”, comparte el visitante, quien prefiere acudir a este parque los fines de semana sólo a pasear a sus hijos en bicicleta.

La infraestructura permanece, pero no en las mejores condiciones. En especial las mesas, destinadas a ofrecer a los visitantes un espacio dónde comer o sentarse, lucen devastadas: sucias, con cochambre e insalubres, dejando fuera la posibilidad de poder degustar alimentos ahí. Se salvan algunas de estas condiciones, pero en su mayoría se aprecian nauseabundas.

Canchas de futbol, beisbol y basquetbol son funcionales; incluso hay ligas de balompié y de beisbol dominicales. “No son de las mejores condiciones, pero es lo que tenemos cerca. Están muy descuidadas, y lo que antes era pasto, ahora sólo es tierra”, dice Francisco Hernández, usuario de las canchas de futbol.

Por avenida Patria, arteria que circunda el parque, la basura a las afueras es el común; entre tierra, hojarasca y basura de los transeúntes, la postal es desagradable, esto sin sumar las inconformidades de vecinos que afirman que debido a la escasa vigilancia, llegan personas a tirar hasta animales muertos a las afueras del parque, lo que resulta molesto para quienes viven especialmente frente a él.

La tierra es el principal problema que los visitantes padecen, pero lo toleran por ser un espacio cercano y de amplia extensión para realizar diversas actividades; además, es gratis.

Inseguridad

Dentro del parque, coinciden usuarios y vecinos, no se tienen tantos registros de asaltos, aunque sí los han padecido, aseguran que se ha calmado el tema de inseguridad dentro del recinto. El problema es por fuera, pues el perímetro, los árboles de las orillas y la poca circulación especialmente por la calle Patria hacen que por las noches se convierta en un sitio desolado.

“Tenemos muchos problemas en la zona de asaltos a transeúntes y robo de autos. Es muy peligroso caminar una vez que oscurece por alrededor del parque, además de que la colonia es peligrosa de por sí”, comenta Juan Pedro.

Lo cierto es que dentro del parque son pocas las quejas de inseguridad que este medio sondeó con algunos de los paseantes de ayer.

Lo más rescatable

El lado de la avenida Malecón, la otra entrada al parque, es la de mejor cara. Juegos para niños, canchas de futbol mejor cuidadas e incluso áreas verdes aquí sí se ven; pocas, pero se ven, en contraste con los áridos espacios del lado de Patria, donde la tierra, polvo hojarascas y mesas pútridas son el común denominador.

____________

FRASE

“No son de las mejores condiciones, pero es lo que tenemos cerca. Están muy descuidadas, y lo que antes era pasto, ahora sólo es tierra”
Francisco Hernández, usuario de las canchas de futbol

JJ/I