Migrantes centroamericanos llegan a la frontera con EU

(Foto: AP)

Una caravana de unos 130 migrantes centroamericanos, en su mayoría mujeres y niños, llegó a la ciudad fronteriza de Tijuana con la intención de solicitar asilo en Estados Unidos.

Dos autobuses llenos arribaron el martes por la noche a dos albergues de migrantes ubicados a unos pasos de una de las zonas más fortificadas en la frontera norte de México. Ahí se unieron a otros 50 inmigrantes que habían llegado a la ciudad durante el último par de semanas.

Se esperaba la llegada de unos 200 centroamericanos más a Tijuana el miércoles, dijo Alex Mensing, del grupo organizador de la caravana Pueblos Sin Fronteras.

Algunos abogados estadounidenses planeaban encabezar clínicas esta semana sobre las leyes de asilo de Estados Unidos y qué esperar al momento de presentar su solicitud. Se prevé que los primeros grupos intenten cruzar la frontera el domingo en el puerto de entrada de San Diego.

Trump y sus principales asesores han descrito la caravana y a los solicitantes de asilo como evidencia de una frontera disfuncional y una amenaza seria. El presidente tuiteó esta semana que emitió órdenes “de no permitir que estas enormes caravanas de personas ingresen al país. Es una desgracia”.

Durante años, las caravanas han sido una táctica bastante recurrente entre los grupos de activistas que pretenden generar consciencia sobre los ciudadanos centroamericanos que solicitan asilo en Estados Unidos para escapar de la persecución política y la amenaza de las pandillas.

Pero la más reciente generó aún más atención debido al seguimiento que le ha dado Trump casi desde el momento en que inició su trayecto el 25 de marzo en Tapachula, cerca de la frontera con Guatemala, y atravesó México lentamente.

Trump utilizó a la caravana como ejemplo para intentar generar más respaldo para su propuesta de construir un muro fronterizo, a pesar de que los solicitantes de asilo planean presentarse ante los inspectores.

El tamaño de la caravana actual es apenas una fracción de los casi 200 mil centroamericanos, en su mayoría mujeres y niños, que fueron arrestados en el Valle del Río Grande, en la frontera con Texas, a principios de 2014 durante el gobierno del presidente Barack Obama. Además, miles de haitianos que intentan ingresar a Estados Unidos se han entregado a los inspectores fronterizos entre Tijuana y San Diego, el cruce más transitado del país.

EH